El Papa abrió reunión con los cardenales del mundo entero
Apr 05, 2006
El cardenal Óscar Andrés Rodríguez dice que la Iglesia enfrenta muchos desafíos.
(La Prensa, 23 de Marzo de 2006) Roma. El papa Benedicto XVI abrió hoy jueves en el Vaticano una reunión con más de cien cardenales del mundo entero para consultarlos sobre asuntos claves para la Iglesia, como la reforma de la Curia, el cisma de los lefebvrianos, las difíciles relaciones con el islam y la intolerancia religiosa.
La reunión, que se celebra en la Sala del Sínodo, constituye una suerte de pre-consistorio ya fue organizada la víspera del primer Consistorio de su pontificado convocado para la creación de 15 nuevos purpurados.
Para el cardenal hondureño, Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, la intolerancia, tanto religiosa como social y el trato dado a los inmigrantes de todo el mundo, constituyen una de las mayores preocupaciones de la iglesia latinoamericana.
Según el cardenal alemán Walter Kasper, presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos, las tensiones religiosas, en particular con el islam, es uno de los temas principales.
La reforma de la Curia romana, el gobierno central de la Iglesia, la reducción de los dicasterios o ministerios, así como la posible admisión de los tradicionalistas ultraconservadores lefebvrianos dentro de la Iglesia también es objeto del debate.
La apertura de "la jornada de reflexión y oración", como ha sido llamada oficialmente, fue trasmitida por el circuito cerrado de televisión a la sala de prensa del Vaticano, pero las intervenciones, tanto la del Papa como las de los demás pupurados, se llevan a cabo a puerta cerrada.
Nota del día
Cardenal pide apoyo para inmigrantes
El cardenal Óscar Rodríguez Maradiaga considera que la reunión de hoy del colegio cardenalicio con el papa Benedicto XVI debe abordar cuestiones como el problema de la emigración y la educación en el respeto y la tolerancia.
Así lo sostiene en una entrevista en el diario romano La Repubblica, en la cual el purpurado hondureño subraya que es “fundamental” que la sociedad consiga ver “al otro como hermano, en lugar de como enemigo”.
Para Rodríguez Maradiaga, éste debe ser uno de los asuntos que los miembros del colegio cardenalicio aborde hoy en su encuentro con el Papa, que se celebrará un día antes del consistorio donde el Pontífice creará 15 nuevos purpurados.
Según el Cardenal, se debe tratar problemas como la emigración, que se ha convertido en “una cuestión mundial”.
“Por poner un ejemplo, cada hora parten de mi país, Honduras, nueve ciudadanos.
Puede que después vuelvan, deportados nuevamente a su patria por aviones estadounidenses; el año pasado deportaron a 50 mil”, precisó.
“Y ahora -continúa- en el Congreso estadounidense se discute una ley que quiere declarar criminales a los inmigrantes ilegales.
Continentes enteros viven una paradoja dramática: se hacen tratados para la libre circulación de mercancías y en cambio se cierran las fronteras a las personas”, lamentó.
Rodríguez Maradiaga, en este sentido, señala que “le gustaría mucho” que el Papa escribiera una encíclica social, porque dar “una dimensión ética a la vida moderna en el mundo actual” es “una cuestión urgente”.
Consistorio
“Es inquietante que el mundo globalizado piense sólo en términos de privatización”, indica, antes de advertir de que esa mentalidad “amenaza con llevar también a la privatización de Dios”, a que “cada uno se haga su propio Dios a la medida”.
También apunta entre los grandes problemas actuales el del racismo y el de la vuelta a la idea de “guerra de religiones” en lugares como Oriente Medio, al tiempo que subraya que es grave que “el propio derecho internacional se haya debilitado tras la guerra preventiva contra Irak”.
“Hay una avidez difundida, que a menudo lleva a la quiebra incluso a las empresas, vivimos en un mundo individualista, en búsqueda del dinero, falta la visión del bien común”, expresó.
“Los efectos negativos van más allá de la economía.
En el ámbito de la conciencia o de la religión, con esta mentalidad se corre el riesgo de llegar incluso a la privatización de Dios”, puntualizó.
“Cada uno se hará su Dios a su medida, cada uno su Iglesia, pero esto es peligroso porque la Iglesia es una comunidad por definición y si se divide la comunidad, el hombre queda psicológicamente aislado”, dijo.
Manifestó que otro desafío que enfrenta la Iglesia es “el problema de la educación mundial al respeto, a la tolerancia.
Es difícil, pero fundamental”.
Dijo que otro de los problemas es representado por los millones de personas que deben emigrar.
El octavo consistorio que Juan Pablo Segundo convocó el 21 de febrero de 2001 fue el más numeroso.
Creó 42 purpurados, entre ellos el español Francisco Álvarez Martínez, arzobispo de Toledo, y once latinoamericanos, entre ellos, el hondureño Óscar Rodríguez Maradiaga. EFE
Historia
1. Juan Pablo Segundo convocó, en sus más de 26 años de Pontificado, 9 consistorios en los cuales creó a 232 cardenales, el mayor número de purpurados en la historia de la Iglesia. De ellos, 8 nombramientos fueron a españoles y 36 a latinoamericanos.
2. Dos años antes de morir, Juan Pablo Segundo convocó su noveno y último consistorio, del cual salieron 31 purpurados, entre ellos los españoles Julián Herranz y Carlos Amigo, arzobispo de Sevilla, y el hispanoamericano Javier Lozano Barragán de México.