“Me duele que se abran las fronteras a los productos y se cierren a las personas”
Mar 31, 2006
Su intervención arrancó aplausos, pero también despertó profundas interrogantes sobre el papel de los empresarios en la ejecución de las prácticas de responsabilidad social empresarial.
(La Prensa, 03 de Marzo de 2006) San Pedro Sula. El cardenal Óscar Andrés Rodríguez puso a pensar a los asistentes a la 15 asamblea anual del Club Rotario, realizada ayer en las instalaciones del Club Copantl.
“Me alegra que podamos reflexionar sobre algunos temas de actualidad e importancia, como la responsabilidad social del empresario a la luz de la doctrina social de la Iglesia. Nuestra realidad parece estar marcada por grandes turbulencias, incertidumbre, vacíos, amenazas y ausencias de criterios axiológicos. Es interesante entonces cómo, ante esa situación, los empresarios quieren asumir responsabilidades y no dejarse llevar simplemente por la civilización tecnológica”.
El prelado adujo que una verdadera práctica de la responsabilidad social empresarial debe suponer no sólo un proceso intelectual, sino también una modificación de las relaciones sociales basada en la ética, la lealtad y la fidelidad.
“Educar a las personas y a las empresas para que puedan comprender y responder a estas situaciones de crisis no es tarea fácil. No se trata de un reto solamente intelectual, sino de un modo de vida que exige cambios en las relaciones sociales. Por eso, más que nunca, se clama en nuestro tiempo por un fundamento ético desde el cual podamos formular intentos de respuestas a las crisis de hoy. La actividad empresarial no sólo tiene que ver con cifras, sino con la ética”, explicó.
Reorientar la competencia
El cardenal hizo un llamado a los empresarios, a quienes invitó a seguir impulsando el desarrollo del país y a reorientar el concepto de competencia.
“Hoy día, la competencia se ha reducido a una pugna, a una batalla. Hasta los autobuses pelean pasajeros o rutas. Eso no es competencia.
Los miembros del Club Rotario escucharon ayer la disertación del cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga.
La competencia es buscar las soluciones más adecuadas para responder del modo más idóneo a las necesidades que van surgiendo progresivamente.
Por eso necesitamos empresarios competentes. Qué alegría cuando una persona puede decir que está ayudando a desarrollar su país porque está generando fuentes de trabajo, y situaciones de vida más humanas”.
Atención
Acerca de la globalización, Rodríguez Maradiaga afirmó que es un proceso que debe ser seguido de cerca ya que puede ser peligroso.
“Me preocupa que -Estados Unidos- le abran la puerta a los productos y se la cierren a las personas. También temo que la globalización traiga en su código genético el desempleo, porque eso desafiará al empresario pequeño, mediano y grande”, adujo.
El cardenal finalizó haciendo un análisis sobre el cuidado del ambiente como parte de la responsabilidad social.
Lo dijo
“El mercado no es otra cosa que un instrumento, no es un fin y tampoco un principo de todo. Me duele ver que hoy en día se están abriendo todas las fronteras para las mercaderías y se le están cerrando las fronteras a los seres humanos. Debemos pensar que la globalización reducida al criterio económico, está invirtiendo nuestros principios”.