Obando dice adiós
Apr 01, 2005
Agradece a colaboradores por haberlo acompañado durante 35 años como Arzobispo de Managua. El Cardenal pide que recen por él y que no lo entierren en Catedral.
(La Prensa, 28-3-05) No fue una despedida oficial, pero el Jueves Santo en la misa crismal el cardenal Miguel Obando y Bravo aprovechó la eucaristía para despedirse de la feligresía nicaragüense, al tiempo que agradeció a sus más cercanos colaboradores por acompañarlo durante casi 35 años como Arzobispo de la Diócesis de Managua, cargo que podría abandonar en los próximos días.
Consultado ayer domingo acerca de quién será su sustituto, Obando dijo que prefería reservarse el nombre del próximo Obispo de la Curia Arzobispal de Managua, respetando el secreto pontificio.
Sin embargo aceptó que el próximo jerarca capitalino tendrá el derecho de realizar los cambios pertinentes.
“Él puede cambiar a quien él quiera”, sostuvo Obando.
En la última semana, versiones periodísticas revelaron que la renuncia presentada por el cardenal Obando ante el Vaticano en el año 2001, cumpliendo con el Canon 401 del derecho canónico, le fue aceptada.
Eso indica que pasaría a retiro en los próximos días y posiblemente sería sustituido por el Obispo matagalpino monseñor Leopoldo José Brenes Solórzano.
LA DESPEDIDA
En la misa del Jueves Santo Obando expresó extraoficialmente su retiro.
“Mis queridos feligreses los seguiré queriendo, los seguiré amando y seguiré rezando por ustedes, espero que ustedes recen por mí”, dijo el prelado en la Catedral Metropolitana de Managua, repleta de fieles católicos.
A la liturgia se presentó el Nuncio Apostólico Jean Paul Gobel, sacerdotes, monjas y resto de integrantes del clero católico, para escuchar una de las últimas misas oficiadas por Obando y Bravo en calidad de Arzobispo de Managua.
El jerarca católico también pidió a los presentes que a su muerte no lo entierren en la Catedral que tanto quiere.
“Me gustaría que me entierren en un cementerio público para que cuando pase alguno de ustedes y vea mi tumba no derrame sobre ella rocío, leche y miel, sino que haga una plegaria, una oración por este Arzobispo que los quiso, los amó y trató de servirles en la medida de sus posibilidades”, afirmó.
Su Eminencia agradeció la presencia y el apoyo de laicos, sacerdotes y religiosas.
También de particulares como Josefa Reyes de Rivas, “doña Chepita”, quien ha sido su asistente, secretaria y mano derecha en la Curia Arzobispal por más de tres décadas.
“Agradezco a ella y su esposo, que cuando vino el terremoto que destruyó nuestra Catedral, ella y su esposo tuvieron la valentía de meterse en la Catedral, cuando la cosa era seria, para salvar algunos de los libros de bautismo, de confirmación y de matrimonio”.
QUISIERON“ENLODARLO”
Obando dijo que además pretendieron ensuciar su nombre.
“El lodo que algunos intentaron echar sobre mi persona, quizás le salpicó a ella —doña Chepita— y a toda su familia, pero creo que los cristianos con la ayuda de Dios, ante las incomprensiones (...) no debemos desanimarnos, debemos ser como el águila que cuando encuentra un obstáculo, un tropiezo en su camino, emprende el vuelo hacia el cenit donde tiene puesto el corazón y la mirada”, expresó el prelado católico.
También agradeció a la feligresía que recogió firmas con intenciones de enviarlas hasta Roma, al Papa Juan Pablo II, solicitando su permanencia en el cargo de Arzobispo. Aclaró que nunca fue iniciativa suya, sino que al contrario, pidió a los fieles que las dejaran en el país como prueba del apoyo que le dieron.
SACERDOTES ESPERAN NUEVO AVISO
Ayer domingo, Obando ofició la misa en la Iglesia Cristo Resucitado, mientras que la liturgia en la Catedral Metropolitana de Managua fue presidida por el padre Bismarck Conde.
Conde dijo que hasta nuevo aviso, él y el padre Juan Carlos Romero estarán al frente de la Catedral capitalina.
“Si se da el cambio de un nuevo Arzobispo, el padre Juan Carlos y este servidor quedamos a cargo (...) Estaremos a cargo hasta lo que el nuevo Arzobispo disponga, si la Santa Sede lo dice”, explicó Conde.
TENSIÓN EN MATAGALPA
Ante la despedida improvisada del cardenal Obando como Arzobispo de Managua, el clero diocesano y la feligresía católica de Matagalpa permanecen en “tensión” por la posibilidad de que monseñor Leopoldo José Brenes Solórzano sea trasladado a la capital.
El Obispo matagalpino sigue sin ser oficialmente notificado del presunto cambio, aunque sostiene que “quien no la debe no la teme”, al reconocer que la noticia de su posible traslado a la Arquidiócesis de Managua lo mantiene “preocupado”.
“Me preocupa, porque en primer lugar crea cierta tensión (…) entre la gente de Matagalpa (porque) considero que me ha dado mucho cariño y ha habido una química fabulosa entre los fieles y la población en general con este servidor. Entonces, los mismos sacerdotes, pues, yo los veo medio tensos porque, ideay, de buenas a primeras van a perder a su Obispo”, señaló el prelado.
Sin embargo, monseñor Brenes hizo un llamado a la calma y a aceptar los desafíos.
“Si el Señor llama o lo desinstala a uno, yo creo que ese es el 'clavo' (problema), porque cuando yo estaba en Managua (Obispo Auxiliar entre 1988 y 1991) yo estaba tranquilo y de repente, de un día para otro, me comunican que ahora iba para Matagalpa y vine a aceptar los retos”, explicó.
SU HISTORIA
Miguel Obando y Bravo se inició en el mundo sacerdotal en 1958. El 4 de abril de 1970 lo nombraron Arzobispo de Managua.
El 25 de mayo de 1985 fue investido como Cardenal por el Papa Juan Pablo II.
El cardenal Obando es una de las figuras con más trayectoria en Nicaragua, porque ha mediado en conflictos del país y ha influido en la política, tanto a favor del ex presidente Arnoldo Alemán como del ex presidente Daniel Ortega.