Cardenal Obando despide su feligresía tras 47 años de servicio en Nicaragua
Apr 01, 2005
El máximo líder de la iglesia católica nicaragüense y arzobispo de Managua, cardenal Miguel Obando, se despidió este jueves de su feligresía tras 47 años de servicio, confirmando su inminente retiro, que aún no ha sido anunciado oficialmente por el Vaticano.
(AFP, 24 de Marzo de 2005) MANAGUA - "Mis queridos feligreses, los seguiré queriendo, amando y seguiré rezando por ustedes, para que ustedes recen por mí", dijo Obando, de 79 años, durante una misa celebrada en la Catedral de Managua, ante miles de católicos nicaragüenses.
El servicio religioso fue presidido por el Nuncio Apostólico, Jean Paul Gobel, el clero católico, sacerdotes y monjas, a los que agradeció el apoyo que le dieron a lo largo de su vida sacerdotal, que inició en 1958.
Obando fue consagrado como Arzobispo de Managua el 4 de Abril de 1970 y desde entonces tuvo una fuerte incidencia en la solución de los conflictos políticos que han sacudido al país centroamericano en los últimos 30 años.
El 25 de Mayo de 1985 fue investido como cardenal por el Papa Juan Pablo II, ante quien presentó su renuncia en el 2001 por haber cumplido los 75 años que la ley canónica establece como edad límite para ejercer el sacerdocio.
El Sumo Pontífice, quien convalece de una crisis respiratoria, habría aceptado la renuncia del influyente cardenal nicaragüense, la cual se espera que sea anunciada este domingo por el Nuncio Apostólico en Managua.
Durante la homilía, Obando agradeció al movimiento laico nicaragüense que recogió unas 100.000 firmas para pedir al Vaticano que mantenga en su puesto al cardenal, las cuales pidió que mejor queden en Nicaragua como evidencia del cariño de su pueblo.
Obando perdonó "a la gente que intentó echar lodo" sobre su persona, en alusión a los sectores y medios oficialistas que atribuyeron su retiro a supuestas afinidades políticas con los opositores Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN, izquierda) y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC, derecha).
El cardenal se reconcilió el año pasado con el FSLN, poniendo fin a 25 años de conflicto entre la iglesia católica y la organización izquierdista que influyeron, de manera significativa, en las derrotas electorales que los sandinistas han sufrido desde 1990.