Obando pasó del “viborazo” a ser aliado de Ortega
Aug 18, 2008
La sección Domingo de LA PRENSA publica hoy un reportaje que analiza la conversión política del cardenal Miguel Obando, quien pasó de ser un crítico del sandinismo, a un aliado de Daniel Ortega.
(laprensa.com.ni, 17.8.02) El reportaje le pone fecha a esa metamorfosis: 1 de octubre de 2002.
Ese día de octubre, Obando recibió una inusual visita del entonces líder de la oposición, el sandinista Daniel Ortega, con quien se reunió durante varias horas. No se supo de qué hablaron y oficialmente la reunión quedó registrada como “una visita de acercamiento”.
Cinco meses antes de esa visita, un medio de comunicación escrito de la época publicó una información en la que se señalaba a la Comisión de Promoción Social Arquidiocesana (Coprosa), que dirigía Roberto Rivas Reyes desde 1981, de estar involucrada en actos de corrupción. La información explicaba que, aparentemente, Rivas introducía al país bienes a nombre de esta comisión, los cuales entraban sin impuestos. El volumen escandaloso de lo importado, según se detallaba en la nota, no estaba soportado ni se conocía el destino de éstos. Otra de las acusaciones que se hacía a Rivas, de quien se informó tenía plenos poderes sobre la cuenta de Coprosa a nombre del cardenal, refería el cobro de varios cheques de miles de dólares en concepto de salarios para religiosos a quienes no les llegaba el dinero, o por lo menos no constaba registro de que así fuese.
Nunca se supo qué consejos le dio el cardenal a Ortega o viceversa. Lo cierto es que el cardenal Obando pasó del discurso del “viborazo”, que influyó en la derrota de Ortega en 1996, a uno de permanente acompañamiento a la gestión del líder rojinegro.
“Los hechos demuestran que ellos (los sandinistas) lograron coactarlo, lo tienen con ellos”, dice Mauricio Díaz, quien fuera miembro de la Comisión de Reconciliación Nacional de la época de los ochenta junto a Obando.
Sergio García Quintero, jurista liberal, explica la conversión del cardenal Obando como una “persuasión al estilo de la casa cincuenta”, en alusión a la casa de la Seguridad del Estado que se llamaba así en la década de los ochenta.
“El que tiene la información tiene el poder. Y definitivamente que, así como el cardenal, llegaron a haber cantidad de nicaragüenses de los que el Frente les tiene información. Él se comporta como esa gente que entró a la casa cincuenta pensando de una manera, y salió totalmente transformado”, dice.