Cardenal Obando no verá 'Código Da Vinci' en el cine
May 17, 2006
El cardenal nicaragüense Miguel Obando y Bravo, quien confesó estar leyendo El Código Da Vinci, aseguró que no irá a ver la película el próximo viernes cuando se estrene en los cines del país.
(Associated Press, May. 12, 2006) MANAGUA - Obando y Bravo, quien dijo haber llorado cuando vio La Pasión de Cristo, de Mel Gibson, dijo a El Nuevo Dario que el libro de Dan Brown que pone en duda la divinidad de Cristo, "es un ataque a la Iglesia y al cristianismo".
El "Código Da Vinci", un filme dirigido por Ron Howard e interpretado en sus principales personajes por Tom Hanks y Audrey Tautou, será estrenada en el festival de Cannes el próximo 17 de mayo y dos días después en el resto del mundo y ha causado expectativa en el país.
El prelado, al señalar que sólo ha visto dos películas en 38 años (la otra fue Jesucristo Superestrella), explicó que el Código "es una ofensa a Jesucristo, y para todo cristiano que cree en Cristo también es una ofensa. Primero, viene (el autor) negando la divinidad de Cristo. Viene diciendo mentiras y medias verdades, y una media verdad es peor que las mentiras".
"Yo no iré a verla. Sé de qué trata la película, y conozco parte de este libro. He oído los comentarios, pero deben saber que yo soy amigo de otra clase de libros. Me propuse leer 'El Código Da Vinci' de diez de la noche a una de la mañana, pero no he terminado de leerlo", afirmó.
Agregó que desde su punto de vista "es una ofensa para todos los cristianos, no digo sólo los católicos, sino todos los que creemos en Jesucristo, como los hermanos evangélicos".
Por otra parte, Obando y Bravo concordó con el criterio de otros religiosos católicos que condenan la película, en el sentido de que "una imagen es más impactante que simplemente la lectura".
Obando dijo que corresponde a los obispos nicaragüenses aconsejar a los católicos de ir o no a verla, porque detrás de la proyección del filmee están "ganar dinero y el espíritu del Maligno".
Sin embargo, consideró, que no habrá deserción de los cristianos al verla, pero podría sembrar dudas "en los que no tengan preparación en el conocimiento de las escrituras".