“No me gusta le expresión enfermos “terminales” porque nadie “termina”, hay un tránsito de nuestra vida”
Mar 31, 2007
Benedicto XVI recibió en audiencia, el pasado 22 de marzo, a los participantes en la sesión plenaria del Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud, reunido esos días en Roma, entre los que se encontraba el arzobispo de Sevilla, cardenal Carlos Amigo.
(VERITAS, 30/03/2007) Sevilla - A su regreso, el cardenal Amigo comentó que esta Asamblea Plenaria no ha tocado ningún tema particular, porque su objetivo era de evaluación y programación, revisando lo que se ha hecho en los últimos años, y presentando el programa de trabajo para los próximos.
Sin embargo, en esta entrevista concedida a Veritas, el cardenal aborda algunas cuestiones concretas como la preocupación de la Iglesia por la defensa de la vida; la ambigüedad de leyes como la de Biomedicina, que reflejan una antropología en la que el hombre está “distante”; o la importancia del cariño y el acompañamiento al enfermo durante toda la enfermedad, a fin de evitar situaciones indeseables como la petición de eutanasia.
El cardenal también explicó que las reuniones del Consejo Pontificio son también un ámbito privilegiado para contrastar puntos de vista de todo el mundo. Así, comentó algunos aspectos del ámbito sanitario en el Tercer Mundo, como la “escandalosa” falta de medios o “la enorme manipulación que sufren estos países con ciertos experimentalismos” o con la “imposición” de ciertas limitaciones, como la de la concepción.
Respecto al excesivo cuidado del cuerpo en el mundo rico, dijo que “la persona es algo vivo, con espíritu, con alma, con una dimensión sobrenatural, y en este aspecto, el excesivo cuidado del cuerpo hace que se olvide precisamente a la persona”, que llega incluso a perder la libertad, como en los casos de bulimia.
Finalmente, el cardenal Amigo dijo que “hay una corriente muy grande de olvidar la muerte”, un tema del que se habla mucho en el Consejo Pontificio de la Salud.
“La muerte no es un elemento extraño que llega, la muerte forma parte de nuestra vida, mucho más en nuestra concepción cristiana”, dijo. En este sentido, criticó también la expresión enfermos “terminales”, porque nadie “termina”; sino que “hay tránsito de nuestra vida”.