Cardenal de Sevilla cree que se ha abierto una puerta 'muy peligrosa'
Mar 16, 2007
El cardenal arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo, dijo hoy que el caso de Inmaculada Echevarría, que murió ayer tras serle desconectado su respirador, ha abierto una puerta 'muy peligrosa' y subrayó que 'no podemos permanecer insensibles a las personas y dejarlas morir de esta manera'.
(Terra Actualidad - EFE, 15-03-2007) Antes de presentar en Sevilla una conferencia del cardenal arzobispo de Toledo y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española, Antonio Cañizares, Carlos Amigo dijo a los periodistas que Inmaculada Echevarría había manifestado que había recibido el mejor trato, por lo que se preguntó 'quién le metió esas cosas en la cabeza' y si fue 'realmente libre' al tomar su decisión.
Agregó que 'en una escala de valoración cuando la persona pierde puestos, quien pierde es la sociedad, sin duda' e insistió en que la vida tiene 'tal valor que no podemos hacer ningún tipo de concesiones'.
El prelado, que subrayó que son 'miles' las personas que tienen todo tipo de limitaciones, muchas enfermedades y discapacidad, se refirió especialmente a 'los pobres, los desvalidos, los que no van a tener a su lado una familia que luche por su vida'.
'Simplemente digo que tenemos que defender la vida por encima de todo, porque si no perdemos el gran valor que es la dignidad de la persona, lo dignísimo es la vida, la muerte va por otro lado', puntualizó.
Preguntado por el catálogo fotográfico publicado por la Editora Regional Extremeña, en la que varios actores representan a Cristo y otros santos desnudos y en actitudes eróticas, Amigo Vallejo aseguró que sólo con citarlo se pone 'colorado' y precisó que tuvo que verlo para comprobar las denuncias sobre él, aunque le costó 'llegar hasta el final sin vomitar'.
Consideró que es 'abominable de todo punto' y una 'auténtica agresión a las personas', criticó que haya sido fomentado por las administraciones, 'que creo que no tuvieron en cuenta las consecuencias', e insistió en que hiere la sensibilidad no sólo de los creyentes, porque 'se trata de cosas muy queridas para cualquier persona con mediana sensibilidad'.
Recordó que la Constitución garantiza la libertad religiosa 'y nadie por pertenecer a una u otra religión debe ser molestado', al tiempo que subrayó que 'lo han hecho con un patrimonio de todas las personas con un poco de sensibilidad'.