El cardenal Carlos Amigo critica las «agresiones» de las nuevas leyes contra la familia
Nov 14, 2006
El arzobispo de Sevilla abrió ayer la XVIII Semana de la Familia con una multitudinaria conferencia en Las Esclavas Destaca la pérdida de valores en el matrimonio actual.
(lavozdigital.es, 13 de noviembre de 2006) El cardenal y arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo, inauguró ayer en el colegio de Las Esclavas la XVIII Semana de la Familia con una conferencia multitudinaria. El salón de actos del centro educativo se llenó para escuchar con atención las afirmaciones del cardenal.
En este sentido, Carlos Amigo, proclamó sin tapujos su concepción actual de la familia, a la cual consideró «la institución más valorada y, a la vez, la que recibe más acoso en la actualidad». Por este motivo, criticó las «agresiones que provienen de leyes extrañas sobre lo que podría ser la protección de la persona».
En su discurso, enumeró los diferentes problemas que se están dando en la actualidad, «desde la violencia de género hasta todo tipo de incidentes laborales».
Además, se mantuvo explícito a la hora de definir el concepto de familia. Según el arzobispo de Sevilla, «el concepto tradicional de la familia no ha cambiado, lo que pasa que ahora hay formas de cohabitación a las que se les da este nombre», puntualizó. En este sentido, matizó que esta institución tiene como fuente el matrimonio y que es el sacramento sagrado entre un hombre y una mujer.
Por otra parte, realizó una valoración de la familia andaluza, destacando su fe en esta institución. «Es uno de los grandes valores de la sociedad andaluza. De hecho, aquí se refieren a 'mi gente' cuando se refieren a ella y son incapaces de vivir en solitario», añadió.
También puso de relieve la importancia de la unión con la escuela y con la parroquia para evitar los numerosos problemas que se están produciendo hoy en día, como las agresiones en las aulas. «Se lográsemos esta integración se alcanzarían cotas muy altas de estabilidad social, bienestar humano y de maduración de la fe», concluyó el cardenal.