5 días 'de gracia' bastarán a Ratzinger
Apr 28, 2005
"A los políticos se les conceden 100 días; el Papa tendrá suficiente con 50. Incluso con 5". El cardenal arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo, pidió ayer eliminar los "prejuicios" que existen en torno a la figura de Joseph Ratzinger y afirmó que los gestos que está realizando el nuevo Pontífice "nos indican que estamos ante una personalidad, desde el punto de vista humano, de una gran cordialidad y una enorme sencillez y humildad, como lo está demostrando estos días".
(Diario de Sevilla, 27 de abril de 2005) Sevilla. A su regreso, el cardenal Amigo añadió que el Papa tiene una "cabeza privilegiada en cuanto a sus conocimientos y sabiduría", y auguró "un magisterio doctrinal espléndido" que va a conectar con la gente.
El arzobispo de Sevilla afirmó que los gestos del Papa "están sorprendiendo a unos y a otros, menos a las personas que hemos tratado con él en algunas ocasiones". En este sentido, se preguntó "dónde está la persona que decían autoritaria y que a la hora de explicar su plan ha dicho que escuchar y pedir ayuda, y entre todos veremos lo que tenemos que hacer; dónde está el doctrinario, que dice que lo que tenemos que hacer es ayudarnos mutuamente; dónde está la persona intolerante que enseguida ha empleado palabras de apertura y diálogo con otras confesiones cristianas".
El cardenal quitó importancia a las críticas recibidas por Ratzinger y recordó que ya existen precedentes tras la elección de otros Pontífices, como Juan XXIII, Pablo VI o Juan Pablo II, "que fue crucificado desde el día de su elección hasta la víspera de su muerte". "No saben ustedes el disgustazo cuando se eligió a Juan XXIII; ¿a quién se le ocurre, un diplomático panzudo (con perdón), decían?; acudan a las hemerotecas y verán cómo fue recibido Pablo VI".
A juicio de Amigo, el nuevo Papa es una persona "de una educación exquisita, con unas ideas muy claras y muy pedagógicas. Se le nota que ha sido profesor durante muchos años", señaló. El purpurado apostilló que Ratzinger "es una bellísima persona, tierna y dulce; pero ha ocupado puestos de gran responsabilidad en los que también ha tenido que actuar, como el juez que tiene que dictar sentencias".