'Es preferible no dictar criterios muy rígidos'
Apr 28, 2005
El cardenal arzobispo de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo, dijo hoy, sobre la posible objeción de conciencia para no celebrar matrimonios homosexuales en los ayuntamientos, que 'es preferible no dictar criterios muy rígidos porque esta ley tiene un largo camino que recorrer'.
(Terra Actualidad – EFE, 27-04-2005) 'Muy sabiamente San Ignacio decía que en tiempo de turbación no es conveniente hacer mudanzas y en tiempos de confusión es preferible no dictar criterios muy rígidos porque esta ley tiene un largo camino que recorrer', dijo el cardenal Amigo en declaraciones al programa 'La Mirada Crítica' de Telecinco.
Añadió que 'necesitaremos jurisprudencia y aquilatar bien los términos y el grado de responsabilidad que compete a cada persona'.
Preguntado por su opinión sobre los matrimonios homosexuales, dijo que opina 'lo que ha dicho la Conferencia Episcopal Española conjuntamente con otras confesiones cristianas y con la comunidad hebrea'.
Carlos Amigo recordó que 'para la Iglesia Católica el matrimonio es un sacramento que se realiza entre un hombre y una mujer'.
El cardenal reconoció los problemas que existen entre la Iglesia y el Gobierno que, a su juicio, son 'problemas serios, pero yo creo que en los problemas serios es donde debe volcarse más la responsabilidad y el buen criterio de todos aquellos que gobiernan o tenemos una responsabilidad con las comunidades a las que tenemos que guiar'.
'Los problemas -continuó- deben ser oportunidades de acción para el encuentro, para el diálogo y no motivos para levantar bulos de los que nos vamos a lamentar unos y otros; no debemos estar en época de bulos sino, como decía Juan Pablo II, es tiempo para tender puentes, pero naturalmente con la responsabilidad que a cada uno le corresponde y la fidelidad a los principios de nuestra fe y nuestro evangelio'.
Sobre la figura de Benedicto XVI, el cardenal de Sevilla dijo que ha tenido el honor de saludarle en dos ocasiones 'y se dirigió a mí con palabras amables y cordiales y con unos gestos que contrastan con la imagen que puede tener como el antiguo cardenal Ratzinger, cuya figura dictatorial y autoritaria nunca ha existido'.
'Es una persona exquisitamente delicada y amable y parece que te está pidiendo perdón y simultáneamente ayuda, lo que son dos cualidades admirables desde el punto de vista humano', concluyó.