Inaugura congreso sobre la enfermedad y la vida cristiana
Jul 23, 2005
El día de ayer, el Cardenal Javier Lozano Barragán, Presidente del Pontificio Consejo para la Pastoral de la Salud, inauguró en la capital peruana el Congreso “La Enfermedad y la Vida Cristiana”.
Lima, 18-Julio-2005 (NE – eclesiales.org) El Congreso es organizado por el Instituto Vida y Espiritualidad y por la Asociación Nacional de Médicos Católicos del Perú y busca “ser una instancia de reflexión y diálogo a la luz de la fe sobre el sentido de la enfermedad y el sufrimiento, sobre el valor y la dignidad de la persona enferma y sobre la atención integral que se le debe prestar”.
El auditorio del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas, donde se realiza el encuentro que culmina el domingo, se vio completamente copado con ocasión del congreso. Entre los presentes estuvo Mons. Richard Alarcón, Obispo de Tarma y Presidente del Departamento de Pastoral de Salud de la Conferencia Episcopal Peruana, así como Mons. José Antonio Eguren, Obispo Auxiliar de Lima. También estuvo presente D. Luis Fernando Figari, Fundador del Sodalicio de Vida Cristiana.
En el curso de la ceremonia inaugural, el Nuncio de Su Santidad en el Perú, Monseñor Rino Passigato, dio lectura del mensaje que el Santo Padre envió a los participantes del Congreso mediante el Cardenal Angelo Sodano, Secretario de Estado del Vaticano.
Durante su conferencia inaugural, el Cardenal Lozano Barragán, siguiendo de cerca el magisterio del recordado Papa Juan Pablo II, indicó que “para aproximarse al misterio del dolor no se puede tener un ‘pensamiento débil', sino un ‘pensamiento fuerte', que sin desdeñar los conocimientos científicos, afirme de una manera meta-racional la lógica de la fe”.
Asimismo, explicó que “todos los seres humanos somos corresponsables” en el misterio del dolor, pero que podemos elegir entre vivir la “solidaridad en el mal generada por el pecado original” o vivir “la solidaridad en la obediencia a Dios”. En ese sentido, afirmó que la solidaridad más radical y plena es la que existe entre las Personas de la Santísima Trinidad y en la Encarnación del Verbo por amor a los hombres.
Finalmente, dijo que “para que el dolor de cada persona en el tiempo adquiera un sentido salvífico, debe cada uno unir su sufrimiento al dolor de Cristo y, en El, a toda la humanidad. Esta es la práctica personal victoriosa”, “que permite afrontar el misterio del dolor desde la Resurrección”.
Luego de la conferencia del Cardenal Lozano Barragán, el Instituto Vida y Espiritualidad presentó un video de homenaje sobre el Papa Juan Pablo II y el sufrimiento.