Herranz advierte sobre 'nivelación jurídica' todas las religiones
Feb 08, 2006
El cardenal español Julián Herranz, presidente del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos del Vaticano, advirtió hoy que en España 'no sería justo' llegar a una 'nivelación jurídica' entre las religiones, poniendo a la Iglesia católica al mismo nivel que otra comunidad religiosa o secta.
(Terra Actualidad - EFE, 31-01-2006) Herranz, miembro del Opus Dei, participó a últimas horas de esta tarde en un acto conmemorativo de los cuarenta años de la Declaración del Concilio Vaticano II, 'Dignitatis Humanae', sobre la libertad religiosa, organizado por la Conferencia Episcopal Española, y presidido por su presidente, el obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez.
El cardenal, citando unas palabras de Juan Pablo II sobre la tradición constitucional alemana del 1919 y su interpretación posterior tras la Segunda Guerra Mundial, contrarias a una definición de la neutralidad religiosa e ideológica en el sentido 'de distanciamiento negativo del Estado respecto a la Iglesia o las comunidades religiosas', afirmó que estas palabras pueden aplicarse también a España, y aún con mayor razón'.
Tras señalar que las consecuencias de la actitud reductora respecto de la religión se han visto 'con motivo de la discutidísima Constitución Europea', al olvidarse el papel de los cristianos en la promoción de la libertad y los derechos del hombre y su contribución a la transformación pacífica de regímenes autoritarios, Herranz defendió un tratamiento diferenciado para la religión más arraigada.
Y así afirmó, citando a la Dignitatis Humanae en referencia a los Acuerdos entre la Iglesia católica y otros Estados, como el español, que no sería abuso por parte de ningún Estado 'atribuir una especial posición jurídica a la religión más hondamente arraigada en el país', siempre que 'simultáneamente sea reconocido y tutelado, tanto en Arabia o en Irán, como en España o Italia, el derecho a la libertad de conciencia y de religión de todos los ciudadanos'.
Herranz añadió que, asegurando este principio de igualdad, 'no se considera arbitrario ni contrario al justo carácter aconfesional o laico del Estado' que éste 'tutele, con especial consideración en sus leyes y reglamentos, los valores religiosos que son profesados por la mayoría de los ciudadanos y que pertenecen al patrimonio histórico, artístico y cultural de la nación'.
Y en la misma línea, por lo que se refiere a la Iglesia católica, 'esta lógica manifestación de particular estima -sin que sea religión del Estado- aparece ya en muchas constituciones de naciones europeas y americanas', recordó Herranz.
El cardenal hizo notar que este tipo de acuerdos, a la vez que respetan en cada nación la autonomía y la independencia del Estado y de la Iglesia cada uno en su propio ámbito, tampoco suponen ninguna discriminación respecto a las otras religiones profesadas por un número mucho más reducido de ciudadanos y que han tenido menor incidencia en la historia y en la cultura del país'.
'Efectivamente, aseveró Julián Herranz, también a esas otras comunidades religiosas cada Estado reconoce -si ofrecen las necesarias garantías de respeto al orden social y a la moral pública y si no están al servicio de intereses políticos extranjeros- el derecho a la libertad religiosa'.
No sería justo discriminar estas comunidades, pero, advirtió el cardenal, 'tampoco sería justo por parte del Estado, por ejemplo en naciones como España -porque eso sería ignorar las exigencias de la realidad social y de las conciencias de los ciudadanos-, operar una indiscriminada nivelación jurídica entre todas las religiones, poniendo en todo a la Iglesia católica a la misma altura que cualquier otra comunidad religiosa o secta'.
En el acto, intervino también el cardenal y arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco, quien hizo una síntesis histórica del concepto sociorreligioso en el que se gestó la declaración sobre la libertad religiosa por el Vaticano II.
Entre los asistentes a esta conmemoración estuvieron presentes la directora general de Asuntos Religiosos, Mercedes Rico; el secretario general del PP, Angel Acebes, y diversas personalidades de la judicatura, la universidad, así como representantes de otras confesiones religiosas.