Julián Cardinal Herranz Casado Julián Cardinal Herranz Casado
Function:
President of Interpretation of Legislative Texts, Roman Curia
Title:
Cardinal Deacon of St. Eugene
Birthdate:
Mar 31, 1930
Country:
Spain
Elevated:
Oct 21, 2003
More information:
www.catholic-hierarchy.org
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Spanish La creación de la Prelatura del Opus Dei
Apr 16, 2008
El cardenal Herranz recuerda la creación de la Prelatura del Opus Dei y el interés personal de Juan Pablo II para que fuera configurada.

(VERITAS, 15/04/2008) Madrid - El cardenal Julián Herranz, presidente emérito del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos mostró, durante su intervención ayer, lunes 14 de abril, en el acto académico del XXV aniversario de la erección de la Prelatura del Opus Dei en el Campus del IESE de Madrid, el interés que tuvo el Papa Juan Pablo II por la Prelatura, siguiendo “con un vivo y especial interés” la preparación del nuevo Código de Derecho Canónico y de la “Ut sit”.

En su intervención, el cardenal hizo un repaso por los comienzos de la preparación de la Constitución “Ut sit”, hace 25 años y afirmó que se trata de “una justa configuración jurídica” para una recta armonía entre el carisma de Escrivá de Balaguer y la necesidad de una jurídica institucionalización.

Para llevar a cabo la constitución de la Prelatura, se creó una Comisión técnica compuesta por tres representantes de la Congregación para los Obispos y por otros representantes del Opus Dei, con la intención de “realizar colegialmente el estudio necesario para determinar con precisión todos los aspectos de la cuestión a examen y sopesar las eventuales dificultades de orden doctrinal o práctico y proponer las relativas soluciones” explicó el cardenal Herranz.
Spanish El cardenal Julián Herranz, académico honorario de la Real Jurisprudencia y Legislación
Nov 19, 2007
El pleno de académicos numerarios de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España ha impuesto la Medalla de académico honorario al cardenal Julián Herranz, propuesto por los académicos señores Díez de Velasco, Pau Pedrón y Amorós Guardiola por ser el primer español que ha ocupado la presidencia del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, cuya función en la Santa Sede equivale de algún modo a la del Tribunal Constitucional en los ordenamientos civiles.

MADRID, domingo, 18 noviembre 2007 (ZENIT.org).- Según informa Analisis Digital, el cardenal Herránz, al que acompañaba el académico electo de la Real Academia de la Historia, cardenal Cañizares, disertó el pasado miércoles sobre «La urgencia de un diálogo interdisciplinar», deteniéndose especialmente en las relaciones Derecho y Moral, y Derecho y Bioética.

Según el nuevo académico: «Se trata de relaciones que deben ser afrontadas con ánimo positivo y sereno, pero firme ante lo que Benedicto XVI ha llamado la dictadura del relativismo».

En su exposición partió de dos textos de Juan Pablo II y Benedicto XVI.

El primero, incluido en el acto litúrgico con el que durante el Jubileo del Año 2000 Juan Pablo II confió a la intercesión de la Santísima Virgen el Tercer Milenio, dice así «La Humanidad posee hoy instrumentos de potencia inaudita: puede hacer de este mundo un jardín, o reducirlo a un montón de ruinas. Ha adquirido extraordinarias capacidades de intervención sobre las fuentes mismas de la vida: puede usar de ellas para el bien, dentro del cauce de la ley moral, o puede ceder al orgullo miope de una ciencia que no acepta límites, hasta pisotear el respeto debido a todo ser humano. Hoy más que nunca en el pasado, la Humanidad está en la encrucijada».

A su vez Benedicto XVI, refiriéndose al desafío que la revolución biotecnológica pone a la tutela del concepto de persona y de sus derechos indisponibles, ha dicho en el Mensaje sobre la paz enviado este año a todos los Jefes de Estado: «Una paz estable y verdadera presupone el respeto de los derechos del hombre. Pero si estos se basan en una concepción débil de la persona, ¿cómo evitar que se debiliten también ellos mismos? Se pone así de manifiesto la profunda insuficiencia de una concepción relativista de la persona cuando se trata de justificar y defender sus derechos».

Dos frases que, según el nuevo académico de la Real de Jurisprudencia, enlazan en una común llamada a la responsabilidad, el trabajo profesional y la conciencia, no sólo de los cultivadores de la bioética y de la ingeniería genética, sino también de los juristas, los legisladores y los hombres de gobierno.

En efecto, el enorme progreso de los conocimientos científicos en el campo de la biología, y más específicamente de la genética, y la tendencia de algunos a relativizar el concepto de persona como sujeto titular de derechos indisponibles, no es un hecho científico o filosófico que interese solamente a un reducido grupo de iniciados, sino que se ha vuelto ya un fenómeno social, ético, jurídico e incluso político y de opinión pública, afirmó el cardenal.

Por todas partes se habla de procreación humana homóloga y heteróloga en laboratorio, del genoma humano y de sus posibles manipulaciones, de «ingeniería genética», de clonación de animales y hasta de personas, de experimentación científica con embriones humanos con fines terapéuticos o eugenésicos, etc.

La importancia de esta realidad es de tal alcance y trascendencia, plantea tales problemas sobre el futuro de la vida, de la dignidad del hombre y de la Humanidad, que las academias científicas y los parlamentos, los foros legislativos nacionales e internacionales, así como también el Magisterio de la Iglesia, se han visto y se ven de continuo y casi por sorpresa interpelados.

Frente al creciente poder manipulador de la vida humana por parte de algunos científicos, se ha vuelto inevitable preguntarse si todo lo que es técnicamente posible puede ser éticamente justificable, y dentro de qué límites jurídicos, indicó el purpurado.

El descubrimiento del DNA, molécula de más de tres mil millones de «letras» que, en su conjunto, encierra todas las instrucciones para que nuestro cuerpo se desarrolle completamente a partir de una única célula embrionaria, y la sucesiva carrera de la manipulación genética, cuya etapa actualmente más fascinante es el «Proyecto genoma», ha sido como echar nafta sobre el fuego de no pocos problemas de particular importancia y gravedad.

Jeremy Rifkin, en las conclusiones del conocido ensayo «El siglo Biotech», en el cual analiza el influjo que la innovación científico-tecnológica en curso podrá tener sobre la Humanidad, comenta: «La revolución biotecnológica nos obligará a considerar muy atentamente nuestros valores más profundos y nos constreñirá a plantearnos de nuevo y seriamente la pregunta fundamental sobre el significado y el fin de la existencia. Y esto podría representar el resultado más importante. El resto depende de nosotros».

En el diálogo posterior con los académicos españoles el cardenal Herranz aludió a sus experiencias personales – en especial en su vertiente jurídica- con los Papas con los que más ha tratado a lo largo de sus cuarenta años en la Curia Romana : Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y Benedicto XVI.
Spanish La Iglesia es 'la primera interesada en hacer limpieza' tras el caso del cura gay
Oct 16, 2007
El cardenal español y presidente de la Comisión Disciplinar de la Curia Romana, monseñor Julián Herranz, aseguró que 'la Santa Sede es la primera interesada en hacer limpieza en su interior, siempre y cuando, las culpas sean probadas en un proceso adecuado', en referencia al caso del sacerdote y miembro de la Curia, Tommaso Stenico, a quien el Vaticano suspendió recientemente de su cargo tras la emisión en la televisión italiana de un video grabado con cámara oculta en el que habría admitido su condición de homosexual.

(Terra Actualidad - Europa Press, 15-10-2007) En una entrevista al diario 'La Repubblica', Herranz subrayó la necesidad de que ahora, los investigadores del Vaticano 'trabajen con serenidad, lejos del clamor de los medios de comunicación', porque 'los procesos no deben llevarse a cabo en los periódicos sino en las sedes institucionales', recordó.

'Por el momento, el Vaticano ya ha intervenido', de modo que ahora 'dejemos trabajar en paz a los jueces competentes', insistió, añadiendo que el caso de Stenico se juzgará según las normas del Código de Derecho Canónico pero 'siempre respetando los derechos, sin prejuicios y con procesos regulares'.

Herranz, que rechazó referirse de modo explícito al caso particular de Stenico, recordó que 'a nivel general', los delitos relacionados con la esfera sexual implican 'penas severísimas' como la 'reducción al estado laical', como ocurriría 'si un sacerdote pecara con un menor de 16 años', concretó.

Asimismo, el cardenal español admitió que, ante este tipo de noticias el Vaticano siente 'tristeza' aunque se trata de 'casos excepcionales' e incluso 'únicos' y que 'no manchan a toda la comunidad, porque en la Iglesia, en la Santa Sede, en las diversas congregaciones hay muchas personas, tanto laicas como religiosas, fuertemente comprometidas en el servicio al Papa' y que hacen su trabajo 'con seriedad y determinación', remarcó.

En este sentido, consideró que el estado de salud del Vaticano desde el punto de vista de la moralidad es 'buenísimo, a pesar del clamor de algunos casos aislados', tal y como demuestra el hecho de que 'la comisión disciplinar que presido está casi desocupada', señaló.

El pasado 1 de octubre, el programa 'Exit' del canal de televisión italiano 'La 7' transmitió un vídeo grabado con cámara oculta en el que aparecía la silueta de un sacerdote durante un encuentro con un joven homosexual al que había conocido por Internet y que resultó ser un infiltrado del programa televisivo.

Posteriormente, el sacerdote fue reconocido como Tommaso Stenico, miembro de la Congregación para el Clero de la Santa Sede, por lo que el Vaticano decidió suspenderlo de su cargo.
Italian Il Cardinale Julián Herranz Casado incanta il parterre del Politecnico.
Oct 06, 2007
Ieri, al Politecnico di Bari si è svolta una brillante conversazione tra il Direttore delle Edizioni ARES, Dott. Cesare Cavalleri ed il Cardinale Julián Herranz Casado, Presidente della Commissione Disciplinare della Curia Romana nonché Presidente emerito del Pontificio Consiglio per i testi legislativi.

(puglialive.net, 03/10/07) Bari - L’incontro ha permesso all’auditorio di condividere accanto al porporato mezzo secolo di storia. Roberto Lorusso, organizzatore dell’evento, ci spiega a cosa dobbiamo l’iniziativa che ha portato il Cardinale Julián Herranz Casado a Bari.“Con il Direttore della Residenza Universitaria del Levante abbiamo pensato di fornire alla città di Bari una opportunità per accrescere il proprio bagaglio culturale ed il proprio desiderio di bene comune e questo mediante il contatto diretto con figure di grande spessore. Il Cardinale Herranz incarna tutto questo.

Testimone vivente di questi ultimi cinquanta anni di storia che non possiamo circoscrivere all’interno della Chiesa Cattolica ma che dobbiamo certamente estendere alla realtà universale.”
L’intensa testimonianza del Cardinale è racchiusa in unsuo recente libro - Nei dintorni di Gerico, Ricordi degli anni con san Josemaría & con Giovanni Paolo II, Edizioni Ares - che abbraccia i pontificati di Giovanni XXIII, Paolo VI, Giovanni Paolo I, Giovanni Paolo II e Benedetto XVI. Il titolo trae ispirazione da un appunto personale del Cardinale che in una notte del 1999 a Gerusalemme scriveva: “Da un arbusto cresciuto lungo il cammino di Gerico ho tagliato un piccolo ramo, per toccare con esso l’urna dove riposano a Roma le amatissime reliquie dell’uomo che è stato lo strumento di cui Dio si è servito perché la mia anima nelle tenebre acclamasse a Dio, lo incontrasse alla fine, si innamorasse di Lui e lo seguisse”.

La serata è stata aperta dal saluto del Rettore Ing. Salvatore Marzano che ha ringraziato i promotori di questa iniziativa l’Ing. Girolamo Inzerillo e Roberto Lorusso.
La scelta di effettuare tale evento proprio il 2 ottobre è significativa; in tale giorno, infatti, 79 anni fa san Josmarìa fondava l’Opus Dei. Sempre nel mese di ottobre, ma di 5 anni fa, Giovanni Paolo II procedeva alla canonizzazione del fondatore dell’Opera.

Il Cardinale Herranz ha raccontato le sue emozioni di quel 6 ottobre 2002. “Erano le cinque del mattino e la Piazza San Pietro si stava già riempiendo. Ho pensato alla traccia immensa lasciata all’umanità. Nei santi si rispecchia Cristo e san Josemarìa era innamorato di Cristo ed appassionatamente innamorato del mondo. A volte, purtroppo, i media abbassano il livello di bellezza del mondo.”

Il Cardinale ha avuto la fortuna di vivere in stretta vicinanza anche con Papa Giovanni Paolo II ed ha sottolineato che pur nella diversità che caratterizzava la personalità di Wojtyla e quella di Escrivà, i due santi erano accomunati dallo “stesso carisma, che è il carisma di Cristo ed è questo ciò che attira la gente. Pensavano di essere Pane di Dio da darsi. È giovane chi sa darsi ed è questo il comune denominatore fra loro.”

Herranz, importante testimone della nostra storia contemporanea, si è soffermato sull’influenza del ’68 nella società civile. Ha sottolineato l’importanza di risalire la corrente per difendere la dignità della persona umana, di fronte all’utopia totalitaristica della “giustizia senza libertà” e all’utopia agnostica della “libertà senza verità”. Bisogna “ribellarsi contro l’onda anticristiana e antiumana, contro l’onda del materialismo marxista, contro l’onda del neopaganesimo rivestito di laicità, ed infine contro l’onda del pansessualismo.

“Dobbiamo andare controcorrente per non essere trascinati in basso. La gente è più buona di quello che emerge dalle descrizione che ne vengono fatte sui media”.
Siamo sotto il pontificato di Benedetto XVI, il Conclave che ha portato all’elezione di Ratzinger è stato uno dei più brevi della storia ed il Cardinale Herranz ci ha spiegato il perché. Si è parlato di “quadruplice legittimità”: il prestigio intellettuale del grande teologo; la legittimità istituzionale del Prefetto della Congregazione per la dottrina della fede e Decano del Collegio Cardinalizio; la legittimità romana in quanto membro della Curia da tanti anni; e la legittimità wojityliana dell’uomo di fiducia di Giovanni Paolo II.

A queste riconosciute quattro, Herranz aggiunge la legittimità spirituale di un sacerdote di profonda vita interiore e di vibrante spirito apostolico.

La conversazione si è chiusa con una riflessione sulla condizione della Chiesa in Cina. “Lì i religiosi vivono una realtà critica, sono costretti alla clandestinità, ma mettono a frutto una virtù poco praticata in Occidente, la pazienza.

” Dunque, un messaggio di fiducia e di speranza.
Spanish Cardenal Herranz dice que la crisis de fe de la madre Teresa es algo normal
Sept 11, 2007
Los momentos de crisis espirituales de la madre Teresa de Calcuta, en los que llegó a dudar sobre la existencia de Dios, recogidos en un libro que se publicará en septiembre, 'son normales', según el cardenal español Julián Herranz.

Terra Actualidad - EFE, 26-08-2007 - Herranz, ex 'ministro' de Justicia del Vaticano, explicó, en declaraciones publicadas hoy por el diario 'La Repubblica', que 'estos momentos de crisis que han probado los grandes santos son normales'.

El libro 'Mother Teresa: Come Be My Light' (Madre Teresa: Ven y sé mi luz) recoge las cartas enviadas a sus confesores y superiores, que demuestran que pasó la mayor parte de sus últimos 50 años de vida en medio de una profunda crisis espiritual.

El volumen ha sido publicado por el sacerdote Brian Kolodiejchuk, que es el postulador, el encargado de recoger documentación, para el proceso de canonización de la madre Teresa, iniciado en 2005.

'La vida de los santos está llena de confesiones parecidas, personas que han probado el desierto de la noche de la fe', señaló Herranz, que ahora es miembro del consejo de cardenales de la congregación para las causas de los Santos.

Para Herranz, momentos de 'debilidad' los han tenido, como cuenta la Biblia, desde Jesús en el huerto de Getsemaní y en la cruz, hasta las tres negaciones de Pedro, o santa Teresa de Lisieux y san Juan de la Cruz.

'Son la prueba de grandeza de la fe de la beata madre Teresa y nada quitan a su santidad, por lo que el proceso de canonización no se verá condicionado por estas cartas', añadió.

Tras la publicación en la revista 'Times' de algunos estratos del libro con las confesiones de la madre Teresa, desde el Vaticano han explicado que las cartas no son una novedad y que son 'un ejemplo más de su santidad'.

La correspondencia de la madre Teresa con sus confesores ya había sido publicado en 2002 en el libro 'El Segreto de Madre Teresa' (El secreto de la madre Teresa), del periodista Saverio Gaeta.

En estos libros la futura santa expresa su crisis de fe con frases como: 'Por qué me atormento si no existe algún Dios. No existe el alma y entonces tampoco tú, Jesús, eres verdadero'.

El cardenal Angelo Scola, patriarca de Venecia, recordó que él ya había comentado estas cartas en un artículo publicado hace años en el diario vaticano 'L'Osservatore romano', en el que destacaba 'la gran humanidad que afloraba de las confesiones privadas de la beata'.

Sobre las confesiones de la madre Teresa ha escrito hoy un artículo en 'La Repubblica' el español Joaquín Navarro Valls, ex portavoz del Vaticano, en el que afirma que estos momentos de crisis 'no son expresión de falta de fe, sino que son normales y en su caso heroicos'.
Italian Tre sfide mostrano la personalità di Joseph Ratzinger come Padre della Chiesa
Jun 04, 2007
Per il Cardinale Julián Herranz, le circostanze storiche della Chiesa e del mondo e le caratteristiche personali del Papa teologo Benedetto XVI legano quest’ultimo, spiritualmente e pastoralmente, “ai Padri della Chiesa”.

ROMA, venerdì, 1° giugno 2007 (ZENIT.org).- Queste figure decisive nei primi secoli del Cristianesimo, ha spiegato il porporato spagnolo, “hanno vissuto gli avvenimenti ecclesiali e sociali del loro tempo con speciale chiaroveggenza dottrinale e un profondo senso di responsabilità pastorale”.

Il porporato spagnolo è intervenuto questo mercoledì ad una delle conferenze che l’Ambasciata di Spagna presso la Santa Sede sta offrendo come omaggio a Benedetto XVI in occasione del suo 80° compleanno e del 2° anniversario della sua elezione alla sede petrina.

Crisi post-conciliare

Presidente della Commissione Disciplinare della Curia Romana, Presidente emerito del Pontificio Consiglio per i Testi Legislativi e membro di vari Dicasteri vaticani, il Cardinale Herranz ha tracciato tre momenti storici corrispondenti a tre grandi sfide pastorali in cui vede particolarmente riflessa la personalità di “Padre della Chiesa” dell'allora Cardinale Ratzinger e dell'attuale Pontefice.

La prima sfida, a suo parere, va collocata nella crisi post-conciliare, una “situazione paradossale” – ha detto – che si è vissuta dal 1965 al 1985.

“Mentre lo Spirito Santo finiva di diffondere sulla Chiesa la potentissima luce del Concilio Vaticano II su come presentare la verità salvifica di Gesù Cristo al mondo di oggi, si è aperto un periodo drammatico di oscurità e di confusione in molti settori ecclesiastici”, ha ricordato il porporato.

Ciò ha portato “molti chierici a laicizzare il loro stile di vita, e ha comportato purtroppo una tremenda emorragia di defezioni sacerdotali e religiose, uno sperimentalismo liturgico spesso anarchico e desacralizzante, compiuto in nome di quella che viene abusivamente chiamata ‘riforma liturgica voluta dal Concilio’, e così via”.

Joseph Ratzinger, interpretando il magistero dottrinale e disciplinare del Concilio, “è stato ed è costante nell’affermare l’intima armonia esistente tra la fedeltà alle esigenze della vera tradizione e le esigenze di evangelizzazione della moderna società tendenzialmente scientifica e agnostica”, ha constatato il Cardinale Herranz.

Si tratta di una “società orientata a vivere ‘come se Dio non esistesse’, che [il Papa] invita a vivere ‘come se Dio esistesse’, con grande disappunto di alcuni atei militanti”, ha sottolineato il porporato.

Dittatura del relativismo

Il Cardinale Herranz ha situato la seconda sfida nel periodo precedente al Conclave del 2005 e nella “dittatura del relativismo”.

Con “forza”, l’allora Decano del Collegio Cardinalizio “è tornato a proporre nella storica omelia (nella Messa ‘pro eligendo Pontifice’, il 18 aprile 2005) la verità salvifica di Cristo di fronte alla decadenza razionale e morale dell’agnosticismo e del relativismo imperanti oggi in certi settori culturali e politici”, ha sottolineato il porporato spagnolo.

Joseph Ratzinger avvertiva che la dittatura del relativismo non riconosce nulla come definitivo e lascia come misura ultima solo il proprio io e i suoi capricci.

L’utopia relativista della “libertà senza verità” – ha avvertito il Cardinale Herranz – rappresenta “una minaccia pressante di perversione culturale e antropologica, ancor più perché nel campo politico e legislativo trova il sostegno dell’assoluto positivismo giuridico, che nega la legge naturale”, vale a dire “nega la realtà sulla natura della persona umana, che si vuole negare siano un concetto e un valore di carattere universale”.

Poco dopo, Papa Ratzinger – ha continuato il porporato – ha affermato che una democrazia senza valori si trasforma in relativismo, in una perdita della propria identità, e alla lunga può degenerare in totalitarismo aperto o insidioso.

Ratzinger, però, “non è un uomo che si limita a segnalare errori o pericoli; sa che il cristianesimo è soprattutto l’incontro con la Verità incarnata, con Cristo, che rivela al mondo e all’uomo non solo il mistero di Dio, ma anche il mistero dell’uomo, della sua dignità, della sua natura e del suo destino eterno”, ha sottolineato Herranz.

Per questo, ha spiegato, nella Messa “pro eligendo”, al termine della sua omelia “ai 115 Cardinali elettori che sarebbero entrati in Conclave, il Cardinale decano ha affermato: ‘Il nostro ministero è un dono di Cristo agli uomini, per costruire il suo corpo – il mondo nuovo’”.

“Un mondo – ha sottolineato il Cardinale Herranz – in cui Cristo sia la misura del vero umanesimo, e in cui un sano concetto di laicità, che rispetti la dignità naturale della persona umana e i diritti universali che emanano da quella natura, inclusa la libertà religiosa, permetta di superare la dittatura del relativismo che prevale in alcune istituzioni politiche nazionali e internazionali, soprattutto nella vecchia Europa”.

“Non si tratta di un problema politico di sinistra o di destra”, ha avvertito il porporato: “è un problema umano di grande spessore culturale e morale, e quindi sociale”.

“Benedetto XVI è ben consapevole del fatto che quel fondamentalismo laicista radicalmente ostile a ogni rilevanza familiare, culturale e sociale della religione sta cercando di imporre una forma malata di filosofia statale agnostica desiderosa di tagliare le radici culturali e storiche di Nazioni e interi continenti”.

“Per fortuna sono le stesse basi sociali – famiglie, accademie, associazioni, eccetera – che reagiscono in modo pacifico ma tenace contro questa dittatura del relativismo che si oppone non solo al cristianesimo, ma alle tradizioni religiose e morali dell’umanità; e dialogano rispettosamente con i poteri pubblici perché si rispetti, tra gli altri diritti fondamentali, il diritto alla libertà religiosa, proclamato sia per l’ambito privato che per quello familiare e sociale nell’articolo 18 della Dichiarazione Universale dei Diritti Umani dell’ONU”.

Dialogo fede-ragione

Secondo il Cardinale Herranz, nell’“incontro ragione e fede” risiede la terza sfida affrontata da Joseph Ratzinger, il quale è favorevole ad una armonia e complementarietà tra i due concetti.

“Il Papa nella sua Enciclica ["Deus caritas est", ndr.] sottolinea che il Dio della fede cristiana non è una realtà inaccessibile – ricorda il porporato –; al contrario, il Dio della Bibbia ama l’uomo, per questo non resta inaccessibile, ma entra nella nostra storia, nello spazio e nel tempo: il Verbo si incarna nella Vergine e dà vita a una meravigliosa storia d’amore e di salvezza che culmina nella Croce e nell’Eucaristia”.

Il Cardinale ha fatto riferimento in particolare alla “storica lezione magistrale di Ratisbona” (del 12 settembre 2006), “profondamente rispettosa delle altre religioni”.

In quell’occasione il Papa ha spiegato che, “come Dio ama, crea e si dona liberamente, la fede in Lui deve essere un atto razionale e libero – ha ricordato Herranz –. Nessuna autorità civile o religiosa può imporlo o proibirlo, violando la libertà e la ragione umana”.

Per il Cardinale è straordinariamente importante il modo in cui il Papa esorta l’uomo moderno ad avere più fiducia nella sua ragione.

“La Chiesa – ha aggiunto – sta cercando di dare all’uomo moderno un po’ più di fiducia nella sua ragione perché inizi a pensare a come questa ragione, liberamente, può condurlo a Dio”.

Elezione al pontificato e bilancio di due anni

“Si è detto che alla rapida elezione del Cardinale Ratzinger hanno concorso quattro fattori: il prestigio intellettuale del grande teologo, la legittimità istituzionale del Prefetto della Congregazione per la Dottrina della Fede, la fama di uomo di profonda vita spirituale ed esperienza pastorale e anche la legittimità di uomo di fiducia di Giovanni Paolo II”, ha elencato il Cardinale spagnolo, tra gli elettori dell’ultimo Conclave.

“Non violerò alcun segreto del Conclave – ha scherzato –, ma penso che tutto questo sia stato vero”.

“Di questi due anni di pontificato si è sottolineata soprattutto la continuità del tenace magistero pontificio in ciò che rappresenta il dovere e la gioia fondamentale del divino mandato apostolico ricevuto, vale a dire predicare al mondo la persona e il Vangelo di Cristo, far conoscere e insegnare, trattare e amare il Verbo di Dio incarnato, Gesù di Nazareth, principio di vita e di salvezza per le anime, che Ratzinger sa ancorare alla realtà quotidiana dei fedeli, ma anche luce necessaria per comprendere e tutelare verità e valori fondamentali non negoziabili – espressione sua –, in primo luogo la dignità della persona e della vita umana, il matrimonio e la famiglia fondata sul matrimonio”.

“Mi permetto di dire con affetto a Benedetto XVI: grazie, Santità, perché ci insegna a vivere così, con l’anima contemplativa e immersa nella gioiosa amicizia con Gesù di Nazareth, e con lo sguardo attento agli appassionanti avvenimenti umani e alle sfide intellettuali e apostoliche della nostra epoca”, ha quindi concluso.
Spanish El cardenal Herranz recuerda que la Iglesia "castiga" a los sacerdotes pederastas con "penas gravísimas"
May 25, 2007
El cardenal español y hasta hace pocos meses presidente del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos del Vaticano, Julián Herranz, recordó que la Iglesia "castiga" a los sacerdotes pederastas con "penas gravísimas", que "van desde la suspensión hasta la pérdida del estado clerical".

ROMA, 24-05-2007 (EUROPA PRESS) En una entrevista concedida al diario ''La Repubblica'', el purpurado aseguró que se trata de penas "durísimas", las máximas que se le pueden infligir a un sacerdote, ya que "el bien de los niños está en el corazón mismo de la Iglesia, tal y como estaba en el corazón de Jesucristo", explicó.

En referencia al documental de la BBC que bajo el título ''Crímenes sexuales y el Vaticano'' acusa a la Iglesia Católica de haber intentado esconder los delitos de pederastia perpetrados por algunos de sus sacerdotes, Herranz quiso remarcar la "gravedad" con que la Iglesia trata este tipo de crímenes.

Asimismo, señaló que el documento en que se fundamentan las críticas del reportaje británico -que es la instrucción vaticana ''Crimen Sollicitationes'', con fecha de 1962-- fue revocado con la entrada en vigor del Códice de Derecho Canónico de 1983, que "considera este tipo de hechos como delitos gravísimos, dando indicaciones precisas sobre procedimientos y penas", detalló.

Por esta razón, Herranz denunció las "intenciones poco limpias" por parte del documental, en el que se pretende implicar al Papa Benedicto XVI cuando era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, cuando en realidad "en 1962, sólo era un simple sacerdote".

Según el purpurado español, el reportaje de la BBC -que será emitido en breve por la televisión pública italiana (RAI)--, "pretende ensuciar la cara de la Iglesia y enfangar el sacerdocio católico". "Se trata de ropa vieja", con la que "algunos buscan únicamente el escándalo", subrayó.

En cuanto al modo en que la Iglesia trata este tipo de delitos, explicó que ante un posible caso de pederastia, el obispo debe abrir una investigación inmediata pero con "prudencia" y ateniéndose siempre a tres principios: "prevenir el escándalo, tutelar la libertad de los testigos y garantizar el curso de la justicia".
Spanish El cardenal Herranz ve en Benedicto XVI a “un hombre de una inteligencia extraordinaria”
Apr 19, 2007
El cardenal Julián Herranz, estrecho colaborador del Santo Padre y hasta el pasado mes de febrero presidente del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos, destacó la inteligencia y sencillez de Benedicto XVI, durante una entrevista emitida en “La Mañana de COPE” con motivo del segundo aniversario de su Pontificado.

(VERITAS, 19/04/2007) Madrid - El purpurado español afirmó que Benedicto XVI es un gran continuador de la obra de Juan Pablo II y un hombre de “una inteligencia extraordinaria, una capacidad de análisis y síntesis enorme y al mismo tiempo una grandísima humildad y sencillez”.

Respecto a su estado de salud, el cardenal Herranz expresó que “está mejor de salud que hace dos años, cuando llegó al Pontificado” y confesó que es una persona “que se cuida, un hombre muy metódico”, y con una “enorme capacidad de trabajo”.

El prelado también repasó el pensamiento del Santo Padre, afirmando que al igual que a Juan Pablo II le preocupan dos utopías ideológicas: “la utopía totalitaria de la justicia sin libertad que dio lugar a regímenes políticos como el nazismo y el comunismo y la utopía de la libertad sin verdad, que es la dictadura del relativismo”.
Spanish El cardenal Herranz alerta del "fundamentalismo ateo" que "humilla la manera de pensar de la mayor parte de los españoles"
Apr 08, 2007
El cardenal Julián Herranz, que acaba de publicar el libro "En las afueras de Jericó", ha concedido una entrevista a Europa Press en la que denuncia que el laicismo que se proclama hoy en España es en realidad "un fundamentalismo ateo". En el libro, el cardenal habla de su experiencia de 50 años en Roma en la Curia y junto al fundador del Opus Dei. Herranz lamenta que no se respete la libertad religiosa y que el "ateismo militante" "humilla la manera de pensar de la mayor parte de los españoles".

L D (Europa Press, 9 de Abril de 2007) En la entrevista, el purpurado habló sobre la importancia de la familia, la legalización en España del matrimonio homosexual o la "imposición de normas de propaganda ideológica y de educación escolar de contenido antirreligioso, anticristiano", refiriéndose a la nueva asignatura que entrará en vigor el próximo curso escolar, Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos.

El cardenal Herranz explicó que "hace tiempo" que comparte la seria preocupación de los obispos españoles y de millones de ciudadanos cristianos de España ante "que el concepto democrático de 'laicidad del Estado' o de 'Estado aconfesional' -que es un concepto justo- sea interpretado y aplicado en forma no correcta, concretamente en el sentido fundamentalista o totalitario de 'ateismo militante'", como, según detalló sucedió con el nazismo y sucede aún con el comunismo. Por ello, recalcó que "se comienza con una actitud de desprecio "agnóstico" ("progresista", se dice) de la religión, considerada como fruto o causa de escaso desarrollo social y cultural" y "se continúa permitiendo o incluso fomentando todo lo que pueda desarraigar la fe en el pueblo o desprestigiar a la autoridad religiosa" para terminar "con la imposición de normas de propaganda ideológica y de educación escolar de contenido antirreligioso, anticristiano".

"Es una exigencia de justicia que no se cumpliría si un gobierno de derecha o de izquierda inspira su actuación en ese fundamentalismo laicista o ateismo militante, desconociendo y humillando la manera de pensar de la mayor parte de los españoles. No se trata de conceder privilegios, sino de respetar la libertas religiosa y los derechos de los ciudadanos", aseveró.  

"Me duele que en España, como ha sucedido en Holanda y Bélgica, se esté difundiendo por la presión económica y de opinión pública de determinados 'lobbys', una ideología filosófica y política que no es de sano 'liberalismo' sino de individualismo 'libertario', de matriz agnóstica y libertina. Con un falso concepto de libertad separado de la verdad (la verdad sobre la dignidad de la persona y la vida humana, sobre el concepto de matrimonio y de familia, etc.) ese individualismo libertario no reconoce algún limite ético objetivo a las opiniones y deseos personales o de grupo", añadió.

Así, concluyó que se podrían dar "aberraciones legislativas, antropológicas y morales" con una filosofía jurídica que siguiese esa línea y ejemplificó con el reconocimiento jurídico en Holanda de un partido de pederastas o a favor de la pederastia.

"Esa ideología, que confunde a lectores y electores llamándose 'laica' cuando en realidad es 'anárquica', 'libertaria', es con respecto a los demás intolerante, no admite la existencia de valores objetivos y universales moral y jurídicamente vinculantes. Esto es lo que puedo decirle como médico y como jurista", recalcó.

Convivencia con dos santos

En su libro, el cardenal Herranz –que  después de que el Papa haya aceptado su renuncia, aseguró que "un sacerdote nunca se jubila"— relata sus experiencias, sus contactos y su trabajo que, desde el Concilio Vaticano II, ha desarrollado en Roma, especialmente en el ámbito del Derecho de la Iglesia, hasta encontrar más cercanos a algunos de los protagonistas de la Iglesia Católica en Roma y en España.

El cardenal cordobés explica que decidió escribir esta obra por "un deber de justicia" consistente en "la necesidad sentida de testimoniar personalmente la gratitud" hacia dos santos con los que convivió: San José María Escrivá y Juan Pablo II, además del consejo del editor italiano que le pidió que no se limitase a lo que había escrito sobre esas dos grandes figuras, sino que relatara las experiencias de 45 años de trabajo en la Santa Sede, viviendo momentos del Concilio Vaticano II y de la historia de la Iglesia particularmente significativos: también junto a Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I y con el cardenal  Ratzinger, ahora Benedicto XVI. Así se alargó la temática y también los tiempos. "Es un libro -lo confieso- que me ha costado mucho trabajo", dijo.
Spanish El cardenal Julián Herranz publica un libro sobre las relaciones del Vaticano con el Opus Dei
Apr 08, 2007
El cardenal dice que el laicismo que se proclama hoy en España es en realidad un fundamentalismo ateo, y el Estado laico es el Estado ateo.

ROMA, 08 de abril de 2007 (Europa Press) El cardenal Julián Herranz acaba de publicar un libro sobre su larga experiencia de 50 años en Roma, trabajando en la Curia Romana y junto al Fundador del Opus Dei, San Josemaría Escrivá de Balaguer. En su libro relata sus experiencias, sus contactos y su trabajo que, desde el Concilio Vaticano II, ha desarrollado en Roma, especialmente en el ámbito del Derecho de la Iglesia, hasta encontrar más cercanos a algunos de los protagonistas de la Iglesia Católica en Roma y en España.

- Pregunta: Acaba de aparecer su libro "En las afueras de Jericó" (Rialp, 2007), en el que relata su vida de 50 años en Roma al servicio del fundador del Opus Dei y al servicio de la Santa Sede como jurista, especialmente bajo el pontificado de Juan Pablo II. Lo hace desde una cierta perspectiva y deshace muchos tabúes, no sólo relacionados con el Opus Dei, sino también con la Santa Sede. ¿Qué le motivó publicar este libro? - Respuesta: Una serie de factores que se pueden resumir en dos: un deber de justicia y el consejo del editor italiano. El deber de justicia era la necesidad sentida de testimoniar personalmente la gratitud que yo debo a dos sacerdotes santos con los que he convivido y trabajado: San Josemaría Escrivá, con el que conviví 22 años, y los 27 años de trabajo junto a Juan Pablo II. Vivir junto a dos santos, uno canonizado ya por la Iglesia, y el segundo todavía no -pero yo en mi corazón, como otros más, ya lo hemos canonizado- supone haber recibido de Dios un bien espiritual inmenso. Por su ejemplo, por sus palabras, por su vida toda, los santos son como el espejo en el que se refleja Jesús, y se siente esta proximidad de Dios, de Cristo, a nosotros. Comprendí que tenía el deber de comunicar ese gran bien a otras almas. La segunda razón es el consejo del editor cuando le mandé la primera redacción del libro. Lo leyó y le gustó, pero me pidió que no me limitase a lo que había escrito sobre esas dos grandes figuras. Quería que continuara relatando hasta nuestros días las experiencias de 45 años de trabajo en la Santa Sede, viviendo momentos del Concilio Vaticano II y de la historia de la Iglesia particularmente significativos: también junto a Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I y con el cardenal Ratzinger, ahora Benedicto XVI. Así se alargó la temática y también los tiempos. Es un libro -lo confieso- que me ha costado mucho trabajo.

- P.: Entre las novedades del libro está la historia de las relaciones del Opus Dei con los distintos dicasterios de la Curia Romana, que culminaron con la erección por el Papa Juan Pablo II de esta institución en Prelatura Personal, de acuerdo con el derecho de la Iglesia. Y como jurista intenta conjugar lo carismático del mensaje de San Josemaría con lo jurídico, lo que no es fácil cuando salen por el mundo no pocos movimientos carismáticos. ¿Cómo se puede encuadrar jurídicamente al carisma? - R.: Carisma auténtico es un don del Espíritu Santo reconocido por la jerarquía de la Iglesia. Ese reconocimiento significa que es la misma jerarquía quien testimonia positivamente acerca del bien espiritual y apostólico que ese carisma produce. Al mismo tiempo la autoridad eclesiástica procura encauzarlo jurídicamente. Porque la Iglesia no es solo una comunidad espiritual, de esperanza, de fe y de caridad; es también una sociedad jerárquicamente estructurada, y como toda sociedad tiene sus leyes, sus cauces a través de los cuales se realiza la misión que Jesucristo le confió. El carisma se podría comparar al impetuoso torrente de agua de una alta montaña que baja con grande potencia y capacidad de bien. Pero necesita turbinas que lo transformen en energía eléctrica, y canales que lo lleven a irrigar las tierras. Encuadrar jurídicamente los carismas quiere decir encauzar dentro de la constitución de la Iglesia esa riqueza de espiritualidad, de vigor apostólico que el carisma entraña.

- P.: Su Eminencia, como cardenal español de la Curia Romana, acompañó al Santo Padre a Valencia, al Congreso Mundial de las Familias. No pocos católicos esperaban un mensaje del Papa más "político" y más relacionado con el auge del laicismo propiciado por el actual Gobierno socialista de España. ¿Cómo juzga esta no intervención del Papa en el momento español? - R.: El Papa es bien consciente y lo ha dicho repetidas veces que existe en el mundo y en España una presión fuerte, por parte de determinados lobbys, contra el concepto mismo de matrimonio y de familia. Y sabe que las presiones que a través de medios de opinión publica y de la acción política que estos lobbys ejercen, se incide negativamente en procesos legislativos contrarios al derecho natural, al verdadero concepto antropológico de matrimonio y de familia. Pero cuando fue a Valencia el Papa iba a presidir el Congreso Mundial de las Familias. Su magisterio fue por eso fundamentalmente positivo y de amplitud universal, recordando las verdades básicas en torno al concepto mismo de familia, fundada sobre el matrimonio o unión estable de un hombre y una mujer abierta a la fecundidad. La familia constituye un patrimonio de la humanidad, una institución social fundamental, una célula vital, el pilar de toda sociedad sana. El Papa recordó que todo esto es una realidad que interesa tanto a los creyentes como a los no creyentes, en España como en todo el mundo. En el plano religioso el Papa recordó que la familia es la escuela fundamental para la formación en la fe cristiana (el concepto de "iglesia domestica" que le gustaba tanto repetir a Pablo VI), es el lugar en el que los hijos van recibiendo del ejemplo y de la palabra de sus padres la educación cristiana que necesitan. Este deber de los padres cristianos es importantísimo, cada vez más en un mundo sometido a la fuerte presión del materialismo práctico y del neopaganismo disfrazado de "laicidad".

- P.: Algunos medios han hablado de su vuelta a España después de que el Papa le haya aceptado su renuncia al frente del dicasterio que ha dirigido. Sin embargo, sigue como presidente de la Comisión Disciplinar de la Curia Romana, además de miembro de seis Congregaciones y del Consejo Pontificio para los laicos. ¿Quiere esto decir que seguirá en Roma? - R.: Así es; veo que esa es la voluntad de Dios, y siempre he procurado cumplirla. Aparte de esto, yo digo a todos los que me lo preguntan, que un sacerdote nunca se jubila. Basta -eso sí- tener siempre los motores encendidos -¡valga la metáfora!- para despegar feliz en cuanto el Señor me llame.
Italian San Escrivá e Giovanni Paolo II, due “ribelli”
Apr 05, 2007
Parla il Presidente emerito del Pontificio Consiglio per i Testi legislativi.

CITTA' DEL VATICANO, lunedì, 2 aprile 2007 (ZENIT.org).- Nel richiamare gli anni trascorsi al fianco del fondatore dell’Opus Dei, san Josemaría Escrivá, e di Giovanni Paolo II, il Cardinale Julián Herranz ha detto di ricordarli come due “ribelli”.

Julián Herranz Casado (Baena, 1930), Presidente della Commissione Disciplinare della Curia Romana e Presidente emerito del Pontificio Consiglio Pontificio per i Testi legislativi, ha commentato a ZENIT il suo recente libro “En las afueras de Jericó: recuerdos de los años con san Josemaría y Juan Pablo II”, edito da Rialp (www.rialp.com).

In questo volume, il porporato rivive non solo gli anni con il fondatore dell’Opus Dei, Josemaría Escrivá, ma anche il lavoro svolto presso la Santa Sede al servizio di Giovanni XXIII, Paolo VI, Giovanni Paolo I, Giovanni Paolo II e Benedetto XVI.

Nell'intervista rilasciata presso il suo studio, il Cardinale ripercorre i suoi ricordi e si sofferma sulla cosiddetta “crisi postconciliare”, affermando che ciò che viene identificata come una dicotomia “Vangelo-Legge” è in realtà “una contrapposizione demagogica che alcuni fanno tra spirito pastorale e ordinamento canonico”.

Ventidue anni al fianco di una persona come Josemaría Escrivá sono tanti. Era cosciente che Escrivá non era solo un fondatore ma anche un santo?

Cardinale Herranz: Sì, perché erano inseparabili quelle due dimensioni della sua personalità: il Signore lo ha “utilizzato” per fondare l’Opus Dei proprio perché era un contemplativo, un innamorato di Cristo, un santo.

Dalla contemplazione della santissima umanità di Cristo, dell’amore di Dio incarnato, san Josemaría “risaliva” - così diceva - al continuo rapporto filiale con il Padre e lo Spirito Santo, che ci insegna a camminare con i piedi per terra e lo sguardo al cielo.

In un appunto personale scrivevo anni fa a Gerusalemme: “Da un arbusto cresciuto lungo il cammino di Gerico ho tagliato un piccolo ramo, per toccare con esso l’urna dove riposano a Roma le amatissime reliquie dell’uomo che è stato lo strumento di cui Dio si è servito perché la mia anima nelle tenebre acclamasse a Dio, lo incontrasse alla fine, si innamorasse di Lui e lo seguisse”.

“Mi duole la Chiesa”, diceva Escrivá nel decennio 1965-1975. A cosa si riferiva?

Cardinale Herranz: Si riferiva alla cosiddetta “crisi postconciliare”, alla terribile situazione paradossale per cui, appena conclusa l’opera dello Spirito Santo di arricchimento della Chiesa con il Magistero del Vaticano II, nascevano interpretazioni erronee sul Concilio, che portavano molte persone a situazioni estremamente tristi e dolorose.

Per esempio: il desiderio di applicare la fede lasciando Dio ai margini e realizzando una riduzione temporalistica del messaggio evangelico della salvezza; una reimpostazione dell’identità sacerdotale che ha portato molti a laicizzare il proprio stile di vita ed ha comportato una emorragia di defezioni sacerdotali e religiose; uno sperimentalismo liturgico anarchico e dissacrante, con una progressiva banalizzazione della santissima Eucaristia, etc.

San Josemaría ha condiviso, strettamente unito a Paolo VI, l’intimo dolore di quel Papa per questa situazione.

Lei ha dedicato la sua vita al servizio della Santa Sede, principalmente in un ambito non sempre conosciuto né apprezzato come quello della legge. Legge, tribunali, diritto canonico... cosa significano nella vita della Chiesa?

Cardinale Herranz: Significano amore a Cristo e alla Chiesa, al popolo di Dio.

La Costituzione “Lumen gentium” del Vaticano II ricorda che Cristo ha fondato la Chiesa come comunione spirituale di fede, speranza e amore, e allo stesso tempo come società terrena dotata di organismi gerarchici e di leggi che stabiliscono i diritti e doveri di tutti i fedeli.

Sono leggi dirette al fine stesso della Chiesa: la diffusione del messaggio di Cristo nel mondo e la salvezza eterna dei fedeli.

La struttura sociale è al servizio della grazia e della comunione.

Per questo non ha senso una contrapposizione demagogica che alcuni fanno tra Vangelo e Legge o tra spirito pastorale e ordinamento canonico.

Lei ha lavorato nel corso dell’intero pontificato di Paolo VI alla preparazione della nuova legislazione ecclesiastica. Cosa direbbe, personalmente, di Paolo VI?

Cardinale Herranz: Che è stato un Papa santo, di virtù cristiane e sacerdotali eroiche, che ha diretto saggiamente e condotto a felice conclusione il Concilio Vaticano II, in mezzo a tensioni dottrinali acute e dolorose.

Ho ammirato la sua grande prudenza pastorale, il suo amore sacrificato a Cristo e il suo amore appassionato per una Chiesa che - pur rimanendo fedele alle esigenze del Vangelo - intrattenesse un dialogo fecondo con la società moderna. Per questo a maggio del 1992 ho scritto a Giovanni Paolo II, sollecitando l’avvio della causa di beatificazione.

Per ventisette anni ha lavorato con Giovanni Paolo II, il “suo” Papa, se mi consente l’espressione. Quale ricordo affiora con maggiore intensità, tra tutti quelli che riguardano questo Pontefice?

Cardinale Herranz: La forza con cui, nell’omelia di canonizzazione di san Josemaría, ha detto alla moltitudine dei fedeli che lo ascoltavano a Roma e nel mondo: “Egli continua a ricordarvi la necessità di non lasciarvi intimorire dinanzi a una cultura materialistica, che minaccia di dissolvere l'identità più autentica dei discepoli di Cristo”.

In quel momento ho visto identificati nella mia anima i due grandi ribelli che sono stati Wojtyla ed Escrivá.

Il Papa, tenace difensore della dignità della persona umana, di fronte all’utopia totalitaristica della “giustizia senza libertà” e all’utopia agnostica della “libertà senza verità”, e il fondatore che predicava la ribellione spirituale contro ciò che chiamava la “triplice onda” anticristiana e antiumana: l’onda “rossa” del materialismo marxista, l’onda “nera” del neopaganesimo rivestito di laicità, e l’onda “verde” del pansessualismo animalesco.

Siamo sotto il pontificato di Benedetto XVI. Lei prevede cambiamenti significativi nel modo di intendere l’ambito concreto della disciplina ecclesiastica?

Cardinale Herranz: Probabilmente nel campo della promozione vocazionale e della disciplina del clero, in base al noto principio pastorale secondo cui “per essere di più occorre essere migliori”.

E anche nel campo del governo ecclesiastico, più dinamico e apostolico, per arrestare la crescente “dittatura del relativismo” con una vigorosa nuova evangelizzazione.
Spanish El cardenal Herranz recuerda a Juan Pablo II y Escrivá como dos «rebeldes»
Mar 30, 2007
«Rebeldes». Así define el cardenal Julián Herranz al Papa Juan Pablo II y al fundador del Opus Dei, san Josemaría Escrivá de Balaguer.

(ZENIT, 29/03/2007) El purpurado, nacido en Baena, España, en 1930, presidente de la Comisión Disciplinar de la Curia Romana y presidente emérito del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos, comenta con Zenit su reciente libro «En las afueras de Jericó: recuerdos de los años con san Josemaría y Juan Pablo II» (Editorial Rialp), en el que revive los años con el fundador del Opus Dei, san Josemaría Escrivá, y su trabajo en la Santa Sede al servicio de Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y Benedicto XVI.

En esta entrevista concedida en su despacho, el cardenal desgrana sus recuerdos y se detiene en la llamada «crisis postconciliar» para afirmar que ante la dicotomía «Evangelio-Ley» cabe afirmar que se trata de «una contraposición demagógica».

--Veintidós años al lado de una persona como Josemaría Escrivá son muchos. ¿Usted era consciente de que Escrivá era no sólo un fundador sino también un santo?

--Cardenal Herranz: Sí, porque eran inseparables esas dos dimensiones de su personalidad: el Señor lo «utilizó» para fundar el Opus Dei precisamente porque era un contemplativo, un enamorado de Cristo, un santo.

Desde la contemplación de la santísima humanidad de Cristo, del amor de Dios encarnado, san Josemaría se «remontaba» --así decía-- al continuo trato filial con el Padre y el Espíritu Santo, que nos enseña a caminar con los pies en la tierra y la mirada en el cielo.

En un apunte personal escribí hace años en Jerusalén: «De un arbusto crecido junto al camino de Jericó he cortado una pequeña rama, para tocar con ella la urna donde reposan en Roma los amadísimos restos del hombre que fue el instrumento de quien Dios se sirvió para que mi alma en tinieblas clamase a Cristo, lo encontrase al fin, se enamorase de Él y lo siguiera».

--«Me duele la Iglesia», decía en la década de 1965 a 1975 Escrivá. ¿A qué se refería?

--Cardenal Herranz: Se refería a la llamada «crisis postconciliar», a la tremenda paradoja de que cuando el Espíritu Santo acababa de enriquecer a la Iglesia con el Magisterio del Vaticano II, interpretaciones erróneas del Concilio llevaban a muchas almas a consecuencias tremendamente tristes y dolorosas.

Por ejemplo, el deseo de actualizar la fe marginando a Dios y realizando una reducción temporalista del mensaje evangélico de salvación; un replanteamiento de la identidad sacerdotal que llevó a muchos a laicizar su estilo de vida y comportó una hemorragia de defecciones sacerdotales y religiosas; un experimentalismo litúrgico anárquico y desacralizante, con una progresiva banalización de la santísima Eucaristía, etc.

San Josemaría compartió, muy unido a Pablo VI, el íntimo dolor del Papa por esa situación.

--Usted ha dedicado su vida al servicio de la Santa Sede, principalmente en un ámbito no siempre conocido ni apreciado como el de la ley. ¿Qué significan la ley, los tribunales, el Derecho Canónico... en la vida de la Iglesia?

--Cardenal Herranz: Significan amor a Cristo y a la Iglesia, al pueblo de Dios.

La Constitución «Lumen gentium» del Vaticano II recuerda que Cristo ha fundado la Iglesia como comunión espiritual de fe, esperanza y amor y simultáneamente como sociedad terrena dotada de organismos jerárquicos y de leyes que establecen los derechos y deberes de todos los fieles.

Son leyes que van todas dirigidas al fin mismo de la Iglesia: la difusión del mensaje de Cristo en el mundo y la salvación eterna de los fieles.

La estructura social está al servicio de la gracia y de la comunión.

Por eso no tiene sentido la contraposición demagógica que algunos hacen entre Evangelio y Ley o entre espíritu pastoral y ordenamiento canónico.

--Usted ha trabajado durante todo el pontificado de Pablo VI en la preparación de la nueva legislación eclesiástica. ¿Qué diría usted, personalmente, de Pablo VI?

--Cardenal Herranz: Que fue un Papa santo, de heroicas virtudes cristianas y sacerdotales, que dirigió sabiamente y condujo a feliz conclusión el Concilio Vaticano II, en medio de agudas y dolorosas tensiones doctrinales.

Admiré su gran prudencia pastoral, su amor sacrificado a Cristo y su apasionado amor a una Iglesia, que --siendo fiel a las exigencias del Evangelio-- mantuviese un diálogo fecundo con la sociedad moderna. Por eso en mayo de 1992 escribí a Juan Pablo II solicitando que se iniciase la causa de beatificación.

--Durante veintisiete años ha trabajado con Juan Pablo II, es «su» Papa, si me permite la expresión. ¿Qué recuerdo aflora con más intensidad, de todos los que tiene de este pontífice?

--Cardenal Herranz: La fuerza con que, en la homilía de la canonización de san Josemaría, dijo a la multitud de fieles que escuchaban en Roma y en el mundo: «Él continúa recordándoos la necesidad de no dejaros atemorizar ante una cultura materialista, que amenaza con disolver la identidad de los discípulos de Cristo».

En ese momento vi como identificados en mi alma los dos grandes «rebeldes» que fueron Wojtyla y Escrivá.

El Papa tenaz defensor de la dignidad de la persona humana frente a la utopía totalitaria de la «justicia sin libertad» y la utopía agnóstica de la «libertad sin verdad»; y el fundador que predicó la rebelión espiritual contra la que llamaba «triple ola» anticristiana y antihumana: la ola «roja» del materialismo marxista, la ola «negra» del neo-paganismo revestido de laicidad, y la ola «verdosa» del pansexualismo animalesco.

--Estamos bajo el pontificado de Benedicto XVI. ¿Prevé cambios significativos en la manera de entender la disciplina eclesiástica?

--Cardenal Herranz: Probablemente en el campo de la promoción vocacional y de la disciplina del clero, según el conocido principio pastoral de que «para ser más hay que ser mejores».

Y también en el campo del gobierno eclesiástico, más dinámico y apostólico, para contrarrestar la creciente «dictadura del relativismo» con una vigorosa nueva evangelización.
Spanish Entrevista al Cardenal Julián Herranz
Feb 22, 2007
La Gaceta de los Negocios.- “Los curas nos jubilamos cuando nos llama el Señor, y yo espero que me llame trabajando”

(revistaecclesia.com, 21-2-2007) Roma. “El sacerdote debe llegar a tocar las almas, le hace bien a la suya”. Me lo dice con esa poética sencillez, no un cura desconocido, sino todo un cardenal, Julián Herranz. Estrecho colaborador de Benedicto XVl, ha servido, desde 1960, a cinco papas, de Juan XXlll al actual Pontífice, a quien conocía desde los tiempos del Concilio Vaticano II.

El cardenal Ratzinger tenía su despacho en la Congregación para la Doctrina de la Fe, en la plaza del Santo Oficio, a la izquierda de la columnata de Bernini, y monseñor Herranz, en el Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, unos metros más allá, en la plaza Pío XII. Era muy frecuente, además, que se encontraran caminan-do por la Plaza de San Pedro, a dos pasos de sus respectivos domicilios.

El 31 de marzo, el cardenal Herranz, que nació en Baena, cumplirá 77 años. Como dic-ta la norma canónica, a los 75 había presentado su renuncia al cargo, que Benedicto XVI no aceptó hasta la semana pasada.

Coincidiendo casi con la aceptación de la renuncia, Herranz ha publicado un libro. No es una autobiografía, sino un volumen de memorias que lleva por título En las afueras de Jericó. Con una prosa atractiva, muy fácil de leer, cuenta sus vivencias. “Guardaba —nos dice— infinidad de apuntes de todos es-tos años y los iba ordenando y preparando en los vera-nos”. Y continúa: “Empecé a escribirlo hace una década. Me sentía en el deber de hacerlo, era como un deber de justicia dejar testimonio de lo que había vivido y trazar un panorama de la Iglesia contando las luces y las sombras”.

En el libro descubrimos personajes, lugares, situaciones que el cardenal evoca sin retórica. Son imágenes de gran eficacia, que atrapan de una manera sencilla. Por ejemplo, narra cómo Juan Pablo ll contempló la posibilidad de renunciar, pero no lo hizo por “no crear un peligro-so precedente para sus sucesores”. Don Julián fue consultado precisamente por el Santo Padre. A través de su fidelísimo secretario, don Stanislao, el cardenal respondió que “por motivos de edad no debía hacerlo”.

Cuando el cardenal hizo entrega a Benedicto XVl del libro, el Papa se lo agradeció sonriendo. Sin duda le vinieron a la memoria muchos acontecimientos que habían compartido al servicio de la Iglesia universal. “No creo, sin embargo, que el Santo Padre haya tenido tenido tiem-po de leerlo”.

Tras las palabras sobre el libro le digo: “Eminencia, después de tantísimos años de intenso trabajo, por fin podrá descansar un poco”. El cardenal es ahora quien son-ríe: “¿Descansar? Creo que ahora voy a tener más cosas que hacer. Algunos ya me lo anunciaron”.

Benedicto XVl ha decidido que debe continuar presidiendo la Comisión Disciplinar de la Curia Romana, “que gracias a Dios no me da mucho trabajo”, y participando en la Comisión Pontificia Ecclesia Dei para facilitar la reinserción de los seguidores de Lefebvre, además de ser juez del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica y seguir siendo miembro de las Congregaciones para la Doctrina de la Fe, del Culto Divino, de los Obispos, de la Evangelización o Propaganda Fides, entre otros.

“El jueves, el Papa aceptó mi renuncia y el lunes ya tu-ve que asistir a la plenaria de las Misiones, y me espera la reunión ordinaria de la Doctrina de la Fe, la de la Congregación de Obispos y… No tengo tiempo ni para respirar”. Llegado a este punto, sentencia: “A los curas no nos jubilan y cuando, según la norma, llegue a los 80 años, y no pueda entrar en el Cónclave, lo que llaman algunos la eutanasia vaticana, yo seguiré como sacerdote, cele-brando misas, confesando, ayudando en lo que pueda al párroco de una iglesia”. Y añadió: “Lo hago ahora, los fines de semana, en la Basílica de San Eugenio, de la que soy titular. Luego lo haré diariamente”. Pero “ya veremos” y recuerda: “Los sacerdotes nos jubilamos cuando el Señor nos llama, y yo espero que me llame trabajando”.
English Cardinal Herranz resigns; pope names Italian to top canon law post
Feb 15, 2007
Pope Benedict XVI has accepted the resignation of Spanish Cardinal Julian Herranz, the Vatican's top expert in canon law, and named an Italian bishop to succeed him.

VATICAN CITY (CNS, Feb-15-2007) -- Auxiliary Bishop Francesco Coccopalmerio of Milan, a 68-year-old with doctorates in canon and civil law, was named an archbishop and president of the Pontifical Council for Legislative Texts, the Vatican announced Feb. 15.

Cardinal Herranz, a member of Opus Dei, had led the office since 1994.

The cardinal, who will celebrate his 77th birthday March 31, began working at the Vatican in 1960, serving as a member of the Pontifical Commission for the Revision of the Code of Canon Law from 1963 until the 1983 promulgation of the new code. At that time, the pope named him secretary of the Vatican agency dealing with canon law issues.

His successor, Archbishop Coccopalmerio, earned his doctorate in canon law from Rome's Pontifical Gregorian University and his civil law degree from the Catholic University of the Sacred Heart in Milan. He is president of the commission for juridical questions of the Italian bishops' conference.

Also Feb. 15, the pope promoted Italian Bishop Bruno Bertagna, secretary of the pontifical council, to the position of vice president with the title of archbishop.

The new secretary of the council, the Vatican announced, is Spanish Msgr. Juan Arrieta Ochoa, an Opus Dei priest who had been working as a canon lawyer and canonical consultant to several Vatican offices in addition to serving as president of the St. Pius X Institute of Canon Law in Venice, Italy.
Spanish El cardenal Herranz considera anecdótica la Ley de matrimonio gay
Jul 12, 2006
El presidente del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, cardenal Julián Herranz, consideró este miércoles "marginales y anecdóticas" las leyes de matrimonio homosexual, reproducción asistida y divorcio exprés, al sostener que "la famillia goza de buena salud".

PANORAMA-ACTUAL - 05/07/2006 "Todas esas leyes son absolutamente marginales y anecdóticas. Yo pienso que la familia no sólo en España sino en muchísimos sitios goza de buena salud. La familia, como entendemos los cristianos, es decir, el matrimonio entre un hombre y una mujer abiertos a la vida", afirmó el cardenal durante un breve encuentro con los periodistas, al término de una mesa redonda sobre ´La familia y los aspectos jurídicos´ en el marco de la segunda jornada del Congreso Teológico Pastoral del Encuentro Mundial de las Familias (EMF).

Asimismo, aclaró que no consideraba matrimonio a las uniones homosexuales como está equiparado actualmente en la normativa de "sólo" cuatro países del mundo, entre ellos España. El cardenal también aseguró que cuando la Iglesia defiende la familia "no defiende ningún interés privado" sino que "defiende el bien público, el bien de la nación y la riqueza del amor humano".

Por otra parte, el cardenal Herranz defendió la vida desde su concepción, al considerar que "a partir de la fecundación existe una persona humana" que "se debe tratar y repetar como a un ser humano". Sin embargo, reconoció la dificultades que existen cuando "hay intereses económicos y políticos tan brutales".

Frente a las diferencias que existen entre la Iglesia y las legislaciones de algunos países europeos, Herranz consideró que "hay que evitar las luchas y no prentender dividir". "Tenemos que amar cada vez más el respeto por las opiniones de los demás, saber dialogar y exponer sobre la mesa la verdad que cada uno tiene", concluyó.
Italian Legislatori, riconoscete il matrimonio come unione tra un uomo e una donna
Jul 07, 2006
Nel Congresso Teologico-Pastorale dell’Incontro Mondiale delle Famiglie a Valencia

VALENCIA, giovedì, 6 luglio 2006 (ZENIT.org).- Il Cardinale Julián Herranz, Presidente del Pontificio Consiglio per i Testi Legislativi, ha chiesto ai legislatori di riconoscere che il matrimonio è “l’unione di un uomo e una donna aperti alla procreazione”.

Durante un intervento di questo mercoledì nel corso del Congresso Teologico-Pastorale che si celebra a Fiera Valencia nel contesto dell’Incontro Mondiale delle Famiglie (IMF), il porporato ha segnalato che il concetto di matrimonio come unione tra eterosessuali è stato riconosciuto e difeso dalla “tradizione bimillenaria della cultura greco-romana” e che quindi “non è un postulato della Chiesa”, ma si tratta di “una realtà antropologica”.

In alcune dichiarazioni rilasciate ai mezzi di comunicazione, il Cardinale spagnolo ha inoltre ricordato che la genetica ha dimostrato che “dal momento del concepimento la cellula fecondata è un essere umano in sviluppo”.

Secondo il Cardinale Herranz, “né gli uomini di diritto né altre persone possono ovviare a questo al momento di trarre conclusioni giuridiche, nonostante sia difficile per i grandi interessi economici e politici in ballo”.
Spanish El Código Da Vinci hará que 700 millones de personas se interesen por Jesús
Jun 15, 2006
Herranz, cardenal del Opus: "El diablo saldrá derrotado"

(elplural.com, 23/05/2006) El cardenal del Opus Dei Julián Herranz pronosticó ayer en El Periódico de Catalunya que la adaptación al cine de El Código Da Vinci hará que 700 millones de personas se interesen por Jesúscristo. Por tanto, “la película va a dar lugar a muchas conversaciones. Al diablo le va a salir el tiro por la culata, saldrá derrotado”, exclamó.

Herranz criticó duramente la película, tal y como ha venido haciendo últimamente el Opus y la Iglesia, y comentó que El Código Da Vinci es “una payasada, una cosa diabólica”, una prueba más de que “Satanás siempre se ha empeñado en intentar demostrar que es Jesús no es hijo de Dios”.

Algo "ridículo"
El cardenal desacreditó en todo momento la trama ficticia de Dan Brown y calificó de “ridículo” el hecho de que Jesús se hubiera marchado con María Magdalena. Añadió que “no se sostiene por ninguna parte”.

Contra lo que ama
Por su parte, Lluis Clavell, rector emérito de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, el think tank del Opus, informó que no ha leído el libro: “No me he casado por amor a Jesucristo. Entonces, aunque sea ficción, no voy a leer una obra que dice lo que dice de aquello que amo. Como no lo haría si estuviese casado y el libro hablara de mi mujer”.

Hablar de sí mismos
No obstante, confesó que “no hay mal que por bien no venga” y que tanto la película como el libro les brinda (al Opus) la ocasión para hablar de sí mismos. Las visitas a su página de web se han incrementado sustancialmente y han abierto un apartado para aclarar las mentiras teológicas de la Obra. Clavell admitió que “el Opus ha acabado teniendo un problema de imagen”, por la “humildad colectiva” que profesó su fundador, José María Escrivá de Balaguer.
Spanish “Yo soy optimista: hay que invitar a la gente a que empleando la inteligencia descubra la verdad”
May 25, 2006
El cardenal español Julián Herránz, Prefecto del Consejo Pontificio para los textos Legislativos en el Vaticano declaró para la agencia televisiva Roma Report su visión personal frente a las repercusiones de “El Código da Vinci”: “Yo soy optimista: hay que invitar a la gente a que empleando la inteligencia, que para eso la tenemos, descubra la verdad”.

(VERITAS, 18/05/2006) Roma - “Hay que escuchar las dos campanas: hay que pasar de la ficción a la historia. Hay que saber qué pasó realmente con Jesucristo, quién era. Soy partidario de que la gente actúe en conciencia. ¡Pero hay que formar la conciencia! La conciencia tiene que partir al mínimo de este principio: tengo que oír las dos campanas, tengo que oír junto al romanzo-ficción, a esta especie de cristianismo esotérico, tengo que oír la otra campana, tengo que conocer la realidad de la vida de Jesucristo”, añadió el cardenal Herránz.

La Iglesia no ha emitido ninguna opinión respecto a la emisión de la película que se estrenará mañana en todo el mundo, como tampoco lo hizo con el libro de Dan Brawn, base argumental del film. Sin embargo, varias personas de la jerarquía han manifestad a lo largo de estos meses su parecer, centrándose sobretodo en la atención pastoral hacia los creyentes que necesiten orientación.
Spanish El cardenal Herranz alerta de la tendencia al «totalitarismo ideológico» en España
Mar 04, 2006
Herranz sí advirtió de la situación en «algunos Estados democráticos que se declaran aconfesionales, pero donde se configura el peligro de que un fundamentalismo laicista se convierta en una nueva especie de religión de Estado, en un ateismo militante no declarado pero real»

(solidaridad.net, 2006-02-14) El cardenal Julián Herranz, presidente del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, alertó ayer en Madrid de la «tendencia al totalitarismo ideológico» que «se puede manifestar en regímenes que se consideran democráticos». En un encuentro que tuvo lugar en la Casa de la Iglesia para conmemorar el 40 aniversario de la declaración «Dignitatis Humanae» sobre libertad religiosa, el purpurado español advirtió del «peligro del totalitarismo agnóstico o fundamento laicista», reflejado en gobiernos que están «emanando leyes o haciendo declaraciones lesivas de la libertad religiosa».

Aunque no citó expresamente a nuestro país, Herranz sí advirtió de la situación en «algunos Estados democráticos que se declaran aconfesionales, pero donde se configura el peligro de que un fundamentalismo laicista se convierta en una nueva especie de religión de Estado, en un ateismo militante no declarado pero real».

Expulsar lo religioso de lo público

En concreto, Herranz aludió al «progresivo empobrecimiento ético de las leyes civiles o de proyectos políticos que se quisieran convertir en leyes», entre los que destacó el «desprecio de la indisolubilidad del vínculo matrimonial, la liberalización del aborto, de la eutanasia, de la droga; la insuficiente tutela de la institución familiar» y la «reducción relativista» de la libertad religiosa. Para Herranz, todo ello lleva al «retroceso de civilización, donde se ponen al mismo nivel la verdad y el error, la libertad y el egoísmo», hasta «querer instaurar de hecho esa dictadura del relativismo».

Tras recordar los atentados a la libertad religiosa en Estados teocráticos o regímenes comunistas, Julián Herranz también aludió a «algunos gobiernos que se proclaman democráticos y pluralistas», en los que «surgen problemas de insuficiente respeto y tutela de la libertad religiosa», hasta el punto de querer «expulsar del ámbito público todo lo religioso». Una actitud que calificó de «intolerante y poco respetuosa del derecho a la libertad religiosa».

Frente a ello, el cardenal instó a respetar la libertad religiosa, lo que supone que «ninguna persona pueda ser forzada a actuar contra su conciencia, ni debe ser impedida de profesar su religión en privado y en público». Finalmente, Herranz realizó un llamamiento contra «una indiscriminada nivelación jurídica entre todas las religiones, poniendo en todo a la Iglesia católica a la misma altura de cualquier otra comunidad religiosa o secta».
Spanish Herranz advierte sobre 'nivelación jurídica' todas las religiones
Feb 08, 2006
El cardenal español Julián Herranz, presidente del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos del Vaticano, advirtió hoy que en España 'no sería justo' llegar a una 'nivelación jurídica' entre las religiones, poniendo a la Iglesia católica al mismo nivel que otra comunidad religiosa o secta.

(Terra Actualidad - EFE, 31-01-2006) Herranz, miembro del Opus Dei, participó a últimas horas de esta tarde en un acto conmemorativo de los cuarenta años de la Declaración del Concilio Vaticano II, 'Dignitatis Humanae', sobre la libertad religiosa, organizado por la Conferencia Episcopal Española, y presidido por su presidente, el obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez.

El cardenal, citando unas palabras de Juan Pablo II sobre la tradición constitucional alemana del 1919 y su interpretación posterior tras la Segunda Guerra Mundial, contrarias a una definición de la neutralidad religiosa e ideológica en el sentido 'de distanciamiento negativo del Estado respecto a la Iglesia o las comunidades religiosas', afirmó que estas palabras pueden aplicarse también a España, y aún con mayor razón'.

Tras señalar que las consecuencias de la actitud reductora respecto de la religión se han visto 'con motivo de la discutidísima Constitución Europea', al olvidarse el papel de los cristianos en la promoción de la libertad y los derechos del hombre y su contribución a la transformación pacífica de regímenes autoritarios, Herranz defendió un tratamiento diferenciado para la religión más arraigada.

Y así afirmó, citando a la Dignitatis Humanae en referencia a los Acuerdos entre la Iglesia católica y otros Estados, como el español, que no sería abuso por parte de ningún Estado 'atribuir una especial posición jurídica a la religión más hondamente arraigada en el país', siempre que 'simultáneamente sea reconocido y tutelado, tanto en Arabia o en Irán, como en España o Italia, el derecho a la libertad de conciencia y de religión de todos los ciudadanos'.

Herranz añadió que, asegurando este principio de igualdad, 'no se considera arbitrario ni contrario al justo carácter aconfesional o laico del Estado' que éste 'tutele, con especial consideración en sus leyes y reglamentos, los valores religiosos que son profesados por la mayoría de los ciudadanos y que pertenecen al patrimonio histórico, artístico y cultural de la nación'.

Y en la misma línea, por lo que se refiere a la Iglesia católica, 'esta lógica manifestación de particular estima -sin que sea religión del Estado- aparece ya en muchas constituciones de naciones europeas y americanas', recordó Herranz.

El cardenal hizo notar que este tipo de acuerdos, a la vez que respetan en cada nación la autonomía y la independencia del Estado y de la Iglesia cada uno en su propio ámbito, tampoco suponen ninguna discriminación respecto a las otras religiones profesadas por un número mucho más reducido de ciudadanos y que han tenido menor incidencia en la historia y en la cultura del país'.

'Efectivamente, aseveró Julián Herranz, también a esas otras comunidades religiosas cada Estado reconoce -si ofrecen las necesarias garantías de respeto al orden social y a la moral pública y si no están al servicio de intereses políticos extranjeros- el derecho a la libertad religiosa'.

No sería justo discriminar estas comunidades, pero, advirtió el cardenal, 'tampoco sería justo por parte del Estado, por ejemplo en naciones como España -porque eso sería ignorar las exigencias de la realidad social y de las conciencias de los ciudadanos-, operar una indiscriminada nivelación jurídica entre todas las religiones, poniendo en todo a la Iglesia católica a la misma altura que cualquier otra comunidad religiosa o secta'.

En el acto, intervino también el cardenal y arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco, quien hizo una síntesis histórica del concepto sociorreligioso en el que se gestó la declaración sobre la libertad religiosa por el Vaticano II.

Entre los asistentes a esta conmemoración estuvieron presentes la directora general de Asuntos Religiosos, Mercedes Rico; el secretario general del PP, Angel Acebes, y diversas personalidades de la judicatura, la universidad, así como representantes de otras confesiones religiosas.
Spanish El cardenal Herranz alerta de la tendencia al «totalitarismo ideológico» en España
Feb 08, 2006
El purpurado aludió al «progresivo empobrecimiento ético de las leyes civiles o de proyectos políticos» que van contra el matrimonio, la familia y la libertad religiosa.

(abc.es, 1 de febrero de 2006) MADRID. El cardenal Julián Herranz, presidente del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, alertó ayer en Madrid de la «tendencia al totalitarismo ideológico» que «se puede manifestar en regímenes que se consideran democráticos». En un encuentro que tuvo lugar en la Casa de la Iglesia para conmemorar el 40 aniversario de la declaración «Dignitatis Humanae» sobre libertad religiosa, el purpurado español advirtió del «peligro del totalitarismo agnóstico o fundamento laicista», reflejado en gobiernos que están «emanando leyes o haciendo declaraciones lesivas de la libertad religiosa».

Aunque no citó expresamente a nuestro país, Herranz sí advirtió de la situación en «algunos Estados democráticos que se declaran aconfesionales, pero donde se configura el peligro de que un fundamentalismo laicista se convierta en una nueva especie de religión de Estado, en un ateismo militante no declarado pero real».

Expulsar lo religioso de lo público

En concreto, Herranz aludió al «progresivo empobrecimiento ético de las leyes civiles o de proyectos políticos que se quisieran convertir en leyes», entre los que destacó el «desprecio de la indisolubilidad del vínculo matrimonial, la liberalización del aborto, de la eutanasia, de la droga; la insuficiente tutela de la institución familiar» y la «reducción relativista» de la libertad religiosa. Para Herranz, todo ello lleva al «retroceso de civilización, donde se ponen al mismo nivel la verdad y el error, la libertad y el egoísmo», hasta «querer instaurar de hecho esa dictadura del relativismo».

Tras recordar los atentados a la libertad religiosa en Estados teocráticos o regímenes comunistas, Julián Herranz también aludió a «algunos gobiernos que se proclaman democráticos y pluralistas», en los que «surgen problemas de insuficiente respeto y tutela de la libertad religiosa», hasta el punto de querer «expulsar del ámbito público todo lo religioso». Una actitud que calificó de «intolerante y poco respetuosa del derecho a la libertad religiosa».

Frente a ello, el cardenal instó a respetar la libertad religiosa, lo que supone que «ninguna persona pueda ser forzada a actuar contra su conciencia, ni debe ser impedida de profesar su religión en privado y en público». Finalmente, Herranz realizó un llamamiento contra «una indiscriminada nivelación jurídica entre todas las religiones, poniendo en todo a la Iglesia católica a la misma altura de cualquier otra comunidad religiosa o secta».
Italian Il Cardinal Herranz rivela perché Giovanni Paolo II non ha rinunciato al suo incarico
Feb 01, 2006
Nei momenti di più profonda malattia, Giovanni Paolo II aveva preso in considerazione la possibilità di rinunciare, ma non lo aveva fatto per non “creare un pericoloso precedente per i suoi successori”.

CITTA’ DEL VATICANO, venerdì, 27 gennaio 2006 (ZENIT.org).- A confessarlo è il Segretario personale di Papa Wojtyla, monsignor Stanislaw Dziwisz, attuale Arcivescovo di Cracovia, al Cardinale Julián Herranz, presidente del Pontificio Consiglio per i Testi Legislativi, il 17 dicembre 2004.

Il Cardinal Herranz ha ora rivelato i contenuti di quella conversazione in un libro che raccoglie le sue memorie su san Josemaría Escrivá e Giovanni Paolo II, “Nei dintorni di Gerico. Ricordi degli anni con san Josemaría e con Giovanni Paolo II”, pubblicato in italiano dalle Edizioni Ares di Milano.

Commentando il “famoso canone 332”, che nel Codice di Diritto Canonico contempla la possibilità della rinuncia papale, il Cardinal Herranz scrive le frasi che egli stesso ha annotato dopo la conversazione con monsignor Dziwisz.

“Parliamo dell’opinione che gli avevo espresso – dietro sua richiesta – sull’opportunità che il Santo Padre rinunci al compimento dei 75 o degli 80 anni. Risposi che, per motivi di età, ‘non doveva’ farlo: è molto diversa la ‘missione canonica’ che i Vescovi ricevono dal Papa per governare una Chiesa particolare o una diocesi dalla missione che il Papa riceve nel momento stesso dell’elezione e dell’accettazione”.

Il Cardinal Herranz prosegue spiegando nel libro (pagina 451) che “la costituzione apostolica ‘Universi Dominaci gregis’ ‘ricorda che è dottrina di fede che la potestà del Sommo Pontefice deriva direttamente da Cristo, di cui egli è Vicario in terra’, anche se sono i Cardinali a eleggerlo”.

“Quanto all’eventualità di rinunciare per motivi di salute, scrissi quell’appunto – dichiara il Cardinal Herranz – e adesso mi sembra opportuno farlo conoscere, come esempio dell’obbedienza e della prudenza eroiche di Giovanni Paolo II: si è limitato (don Stanislao) a commentare che il Papa – che personalmente è molto distaccato dalla carica – vive abbandonato alla Volontà di Dio. Si affida alla Divina Provvidenza”.

“Inoltre – continuava monsignor Dziwisz – teme di creare un pericoloso precedente per i suoi successori, perché qualcuno potrebbe rimanere esposto a manovre e sottili pressioni da parte di chi desiderasse deporlo”.
Spanish “En algunos países se apoyen leyes para que los matrimonios duren lo menos posible, como si eso fuera un bien para la sociedad”
Nov 18, 2005
El presidente del Pontificio Consejo para los