El cardenal Cañizares asegura en Valencia que el Papa “dialoga con todos sin temor, sean creyentes o no”
Jul 03, 2006
El cardenal valenciano y arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, inauguró ayer la muestra que ha preparado la Universidad Cardenal Herrera sobre Benedicto XVI. Cañizares ensalzó la figura intelectual y humana del Pontífice y aseguró que siempre está dispuesto “al diálogo con todos sin temor, sean creyentes o no”.
(lasprovincias.es, 29 de junio de 2006) El cardenal Antonio Cañizares, arzobispo de Toledo, es uno de los valencianos que mejor conoce a Benedicto XVI, ya que trabajó muy de cerca con Ratzinger cuando este dirigía la Congregación para la Doctrina de la Fe. La amistad entre ellos es tan estrecha que el ahora Papa se dirigía al valenciano con el apelativo de piccolo Ratzinger .
Por estas razones no había otra persona más idónea que el arzobispo de Toledo para inaugurar la muestra sobre el Pontífice que ha preparado la Universidad Cardenal Herrera CEU en el Palacio de Colomina.
Durante el acto, Cañizares se desprendió en elogios hacia Benedicto XVI. Cada palabra estaba medida a la perfección para transmitir una de las características de la personalidad del Papa. “Trabajador”, “intelectual”, “defensor de la fe”, “profundamente eclesial” y “tremendamente libre” fueron algunas de las más descriptivas.
Aparte de estas virtudes, el cardenal destacó la enorme voluntad de diálogo del Santo Padre. “Con todos, sean creyentes o no”, precisó. Esta característica deriva, según sus palabras, de la capacidad “de pensar desde la fe”, consciente de que esto no llega a ser un antagonismo.
Benedicto XVI “siempre se dirige hacia lo esencial, no es hombre de cuestiones banales”, afirmó el arzobispo de Toledo. Cañizares aprovechó su intervención para relatar algunos detalles singulares de la personalidad del Pontífice. Entre ellos, recordó que nunca lo ha visto “condenar a nada ni a nadie”.
En la misma línea confesó que el trato que ofrece es “exquisito” y que estar junto a él, “supone sentirse libre”. Comentó anécdotas con humor de Benedicto XVI, como por ejemplo, que en sus primeros actos “llevaba locos a los responsables de protocolo porque no cumplía los horarios”. Cañizares explicó que esto se debe a la gran preocupación que siente “por las personas”, a las que siempre está dispuesto a escuchar “con paciencia”.
El cardenal valenciano desmintió la fama de conservador que se le atribuye a Ratzinger, del que dijo que ama a una Iglesia “profundamente renovada”, pero que esta se debe hacer “desde el interior, desde la purificación.