Cardenal Cañizares tomó posesión de la basílica de San Pancracio
May 27, 2006
El cardenal y arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, tomó hoy posesión de la basílica de San Pancracio de Roma, que le fue asignada por el Papa Benedicto XVI durante su nombramiento como purpurado, el pasado 24 de marzo.
(Terra Actualidad – EFE, 21-05-2006) El cardenal concelebró una misa en la basílica con cinco obispos y cincuenta sacerdotes, a la que asistió, entre otros invitados, el embajador de España ante la Santa Sede, Francisco Vázquez.
Durante la homilía, el cardenal recordó el amor de Cristo a los hombres y se refirió a la primera encíclica publicada por el papa Benedicto XVI, 'Deus caritas est' ('Dios es amor'), que habla del amor de Dios y de la caridad eclesiástica.
Cañizares dijo que la palabra de Dios ofrece al hombre actual, 'desgarrado y dividido por tantos fragmentos de verdad', lo que es 'esencial para dar sentido a su vida y orientar su existencia por el camino certero de la verdad'.
El cardenal habló de la palabra 'amor', que se ha convertido en una de las 'más utilizadas y también de las que más se abusa' a la que dijo que se dan acepciones 'totalmente diferentes'.
Sin embargo, señaló que, 'a pesar de todo, ahí, en el amor cristiano, está la clave de todo'.
Cañizares señaló que 'no es una idea, no es un conjunto de valores, no serán las soluciones de la ciencia y de la técnica las que nos salven y sean capaces de responder a los grandes desafíos de nuestro tiempo, sino un acontecimiento, una Persona, en quien hemos conocido el amor'.
Benedicto XVI, indicó Cañizares, señala en su encíclica, que 'el amor de Dios por nosotros es una cuestión fundamental para la vida y plantea preguntas decisivas sobre quién es Dios y quiénes somos nosotros'.
Durante la homilía, el cardenal hizo referencia a San Pancracio, a quien está dedicada la basílica, y del que dijo que fue 'un joven mártir, testigo del amor de Dios'.
El cardenal expresó también sus 'sentimientos de acción de gracias' a la parroquia de San Pancracio y a los que participaron en la misa, por la acogida que le habían dispensado.
A los cardenales, además de recibir el anillo y el capelo cardenalicio, el Papa les asigna el título de una parroquia o diaconía de una iglesia de Roma, que simboliza su participación en el cuidado de la Ciudad Eterna.
A Cañizares, el Papa le otorgó el título de la parroquia de San Pancracio, en la colina del Gianícolo, que se levanta sobre la zona de catacumbas más antigua d