Cardenal pide a Chávez respetar a prelados y no responde sobre "delincuente"
Jan 13, 2008
El cardenal venezolano, Jorge Urosa, no respondió hoy a la petición del presidente, Hugo Chávez, de entregar a la justicia a un dirigente estudiantil a quien llama "delincuente" refugiado en la Nunciatura, y le reclamó respeto a los prelados.
Caracas, 12 ene 2008 (EFE).- "Merecemos el respeto por parte de todas las autoridades y también del presidente, al cual particularmente, yo y el Nuncio Apostólico (Giacinto Berloco), hemos tratado con el respeto que se merece (...); deploramos sus ataques, ofensas y la incomprensión de la que somos objeto", declaró Urosa a los periodistas.
En su informe anual ante el Parlamento, y en presencia del cuerpo diplomático en pleno, Chávez exhortó el viernes a la cúpula católica "a reflexionar" y, dirigiéndose expresamente a Berloco, le recriminó que "allá, en la Nunciatura, señor nuncio, tengan a un delincuente".
El gobernante aludió así al dirigente estudiantil Nixon Moreno, de 33 años, refugiado desde marzo del año pasado en la Nunciatura Apostólica de Caracas, luego de que la Fiscalía lo acusara de intento de homicidio y de pretender violar a una agente de la policía durante unas protestas previas en la Universidad de Los Andes (ULA), en el sureste venezolano.
"¡Entréguenselo a la justicia, en vez de estar montando 'shows' de graduaciones ridículas", agregó Chávez en alusión a que Moreno recibió en la Nunciatura a finales del año pasado el título académico de politólogo, tras quince años en esa universidad y nueve meses en la Nunciatura, donde ha solicitado "asilo o refugio".
"Le quedaba una materia y una pasantía y ¿dónde mejor puede hacer un politólogo una pasantía que en una embajada y si tiene de tutor al embajador Berlocco?", se preguntó ese día el rector de la ULA, Léster Rodríguez.
La Fiscalía acusa a Moreno de homicidio "en grado de frustración" en perjuicio del policía Gerardo Dugarte; de "actos lascivos violentos contra la policía Sofía Aguilar" y de "lesiones personales intencionales contra funcionarios policiales".
Los presuntos delitos en los que incurrió Moreno, solicitado por la justicia desde el 2 de junio del 2006, ocurrieron durante unas protestas estudiantiles en la ciudad andina de Mérida, situada a 685 kilómetros al suroeste de la capital venezolana.
"Los tratados internacionales sobre la materia excluyen expresamente la posibilidad de otorgar esta protección a personas que al tiempo de solicitarla se encuentren inculpadas o procesadas por delitos comunes", indicó la Fiscalía.
Profesores de la ULA han pedido anular la graduación argumentando que Moreno estudió a través de internet, algo no previsto en ninguna ley nacional vigente relacionada con la educación.
La policía Aguilar ha dicho que durante las protestas estudiantiles cayó en manos de un grupo dirigido por Moreno, quien con una pistola la obligó a desnudarse, le arañó en varias partes del cuerpo y la amenazó con violarla.
El Gobierno ha mostrado fotos de Moreno en los disturbios de Mérida en los éste exhibe una metralleta, en tanto que su abogada, Tamara Suju, dijo que el 3 de enero pasado "una granada de alto poder" fue lanzada por desconocidos contra la sede de la Nunciatura, en un acto que vinculó con la presencia allí de su defendido.