No a la delincuencia", dijo el cardenal
Apr 06, 2006
Más de cien feligreses, amigos y vecinos de los hermanos Faddoul Diab, quienes se encuentran secuestrados desde el pasado 23 de febrero, marcharon desde distintos puntos de la ciudad hasta la iglesia La Chquinquirá para rezar por la pronta liberación de los menores de edad.
(El Universal, 03 de abril, 2006) El párroco de Vista Alegre, Jorge Enrique Flautero, dijo que los miembros de numerosas parroquias eclesiásticas se incorporaron a la protesta para pedir a las autoridades mayor colaboración y a Dios que actúe en favor de los menores y del chofer Miguel Rivas. Funcionarios de distintos organismos policiales escoltaron a los manifestantes, quienes se congregaron en la iglesia San Charbel, ubicada en Quebrada Honda, hasta concluir en la inglesia de La Chquinquirá, situada en la urbanización La Florida.
Allí el cardenal Jorge Urosa ofició una misa. Los familiares y amigos de los hermanos Faddoul Diab rompieron en llanto cuando el príncipe de la Iglesia venezolana dijo: "No al secuestro, no a la delincuencia, no al crimen".
Los fieles acudieron a la eucaristía con franelas alusivas al plagio de los niños y con pancartas. Durante la marcha los manifestantes gritaban por las calles "libertad, libertad", al tiempo que los residentes de distintas urbanizaciones se limitaban a escuchar las plegarias. Los familiares de los hermanos Faddoul Diab se mostraron angustiados y preocupados porque los adolescentes cumplieron 39 días plagiados.
Los alumnos de distintos liceos ubicados en el oeste de la ciudad acompañaron a los familiares y compañeros de estudio de las víctimas. En medio de la misa el cardenal Urosa pidió por la pronta liberación de todas las personas que se encuentran secuestradas.
Los manifestantes anunciaron que continuarán con las acciones de protesta.
Sin nuevos contactos
Los familiares del joven José Martín Guerrero también exigieron a las autoridades que actúen para tratar de rescatarlo sano y salvo.
Yajaira Terán, prima del joven ingeniero oriundo de La Grita, estado Táchira, recordó que el 6 de marzo fue secuestrado cuando acudía a un sector de la frontera para pagar el rescate de su hermana y de su cuñado.
"Los secuestradores liberaron a su hermana María Alejandra y su esposo Mauro Arellano, quienes estaban secuestrados desde los primeros días de enero. Pedimos misericordia", acotó.