«No hay que sufrir por la cultura, sino transformarla»
Nov 24, 2005
El cardenal Carles, que participó como ponente en el I Congreso Eucarístico Internacional, se refirió a «la creciente secularización» que se vive en Europa y consideró «preocupante» el «alejamiento de Dios que vive la cultura occidental»
(larazon.es, 21 de noviembre de 2005) Murcia. En la mañana de ayer el cardenal Ricardo María Carles, arzobispo emérito de Barcelona, conferenció sobre «La Trinidad, origen y meta de la Eucaristía». Durante su intervención, de aproximadamente una hora de duración, el prelado expresó su preocupación por «los muchos alejados», aunque a continuación señaló que a pesar de ello, «el amor de Dios no disminuye». Monseñor Carles se refirió a la creciente secularización que se vive en Europa y señaló que «nos debe preocupar el alejamiento de Dios al que conduce la cultura occidental» donde «la conciencia de Cristo se va quebrando». El cardenal Carles instó a los creyentes a «no sufrir con nuestra cultura, sino transformarla» porque «si valoramos la fe en nuestra vida, tendremos compasión de los que caminan en tinieblas», sostuvo.
El purpurado quiso responder durante la ponencia a las voces que sitúan a la Iglesia en grave crisis a causa de la falta de vocaciones afirmando que «la Iglesia empezó con doce hombres sin cultura y despreciados por el poderoso y el sabio Imperio Romano, y hoy somos más de 1.160 millones. Cuando yo era seminarista éramos 35.000 seminaristas mayores en el mundo y hoy hay más de 100.000», afirmó.
«Alerta» espiritual. Los asistentes a la exposición fueron advertidos por Carles sobre «las espiritualidades orientales» que intentan acceder a Dios a través de «técnicas o procesos individuales», por lo que hay «que estar alerta con estas religiones» que son «contrarias al cristianismo y peligrosas porque se van extendiendo». Según el cardenal, en contraposición a estas creencias, los cristianos «dejamos que Dios nos busque y aceptamos al buen Dios que se entrega por nosotros» dándose la «comunión con una persona real y concreta». Asimismo, el cardenal Carles señaló que «no podemos cansarnos de buscar la conversión de los hermanos»; aludió a la necesidad de dar una buena educación, de «prestar atención a la formación y a las catequesis» de los más pequeños y quiso lanzar un mensaje a todos los cristianos para animarles a «intentar que Europa recupere su heredad». La intervención del arzobispo emérito de Barcelona fue largamente aplaudida y concluyó con el rezo del ángelus presidido por él mismo.
Exclusión no es excomunión. Asimismo, durante la tarde de ayer tuvo lugar la ponencia del cardenal Julián Herranz, presidente del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos. Monseñor Herranz lamentó que «en algunos países se apoyen leyes para que los matrimonios duren lo menos posible, como si esto fuera un bien para la sociedad», y se refirió a los supuestos de denegación de la eucaristía: «la exclusión de la comunión no es excomunión», precisó, aunque «algunos lo entiendan así por falta de formación doctrinal o porque se parecen las palabras». «No sólo no significa excomunión –continuó el prelado vaticano–, sino que la preocupación pastoral de la Iglesia es que las personas que se encuentren en esta situación no se alejen de la Iglesia». Monseñor Herranz les animó a realizar «la comunión espiritual» (sin recibir la Eucaristía) y se dirigió también a los sacerdotes para decirles que «es necesario que los fieles sean ayudados a rezar y a permanecer en adoración ante el Señor también por el ejemplo de sus pastores», concluyó.