Cardenal brasileño afirma que Lula "no es un cristiano modelo"
Apr 15, 2005
El presidente Luiz Inacio Lula da Silva "no es un cristiano modelo", afirmó el cardenal Eugenio de Araujo Sales después de celebrar en el Vaticano la quinta misa en memoria del papa Juan Pablo II, informó el miércoles la prensa brasileña.
RIO DE JANEIRO, Abr 13 (AFP, 13 de Abril de 2005) -Sales, 84 años, que fue arzobispo de Rio de Janeiro y muy próximo del papa fallecido, afirmó que Lula "respeta a la Iglesia" pero que "en algunas cosas está en contra", y aludió a su postura tolerante hacia la homosexualidad.
Una polémica en torno al catolicismo del presidente, que desde sus épocas de líder sindical tuvo entre sus principales asesores a sacerdotes progresistas brasileños, fue desatada por el actual arzobispo de Rio de Janeiro, Eusebio Scheid, en Roma, tras la muerte de Juan Pablo II.
El cardenal de Rio dijo que Lula "no es católico, es caótico", por sus posiciones sobre el aborto y la homosexualidad.
El "papable" brasileño Claudio Hummes, arzobispo de Sao Paulo, salió en defensa de Lula quien, dijo, "es católico a su manera" y recordó que varias veces le dio la comunión.
Lula comulgó durante la misa de cuerpo presente de Juan Pablo II y al ser interrogado sobre su gesto por la prensa brasileña afirmó que él era "un hombre sin pecado".
"Eso no es cierto" retrucó Sales, quien discrepó con la comunión de Lula.
"Eso está equivocado. No está bien. Pero nadie puede saber si antes de la comunión él se arrepintió. Pero estoy en contra", afirmó el cardenal.
Lula contó entre sus principales asesores al dominico Fray Betto e integró en la central sindical que fundó en 1979 así como en el Partido de los Trabajadores que fundó en 1980 a militantes de las comunidades de base de la Iglesia católica, imbuidos de Teología de la Liberación.
El cardenal Sales, por su parte, se convirtió en la década del 80 en un sólido aliado del papa Juan Pablo II en su ofensiva contra la Teología de la liberación en Brasil.
Sales concelebró el martes la quinta misa en memoria del papa muerto con los dos cardenales más poderosos de su papado: el guardián de la ortodoxia Joseph Ratzinger y el ex secretario de Estado Angelo Sodano.