XXº Marcha Juvenil de Corpus Christi
Jun 22, 2009
Desgrabación de las palabras del cardenal Jorge Mario Bergoglio SJ, a los jóvenes de la arquidiócesis de Buenos Aires con motivo de la XXº Marcha Juvenil de Corpus Christi
(13 de junio de 2009)
AICA Documentos - Cardenal Jorge Mario Bergoglio
Gracias por este gesto.
Gracias por este gesto de haber atravesado Buenos Aires desde cuatro lugares y haber mostrado a la gente que todavía en Buenos Aires se sueña.
Que todavía hay sueños en Buenos Aires.
Sueños capaces de hacer caminar a los jóvenes atravesando la ciudad.
Sueños capaces de meterse en la vida de la ciudad y decir: “esto puede cambiar”.
Sueños capaces de meterse en los corazones y decir: “reí, el Señor te ama. Amá vos también”.
Sueños capaces de proclamar que vale la pena jugarse la vida por Jesús.
Esto es lo que han hecho ustedes. Y yo les quiero decir que nosotros necesitamos de sus sueños.
Una sociedad donde los jóvenes no sueñan está muerta.
Necesitamos que todos siembren sus sueños en la sociedad.
Necesitamos de sus utopías. Que las planten en el tejido social y hagan reverdecer a aquellos que estamos viendo tan alicaídos.
Necesitamos que los sueños de todos se metan en todos los rincones de la ciudad, porque los sueños de ustedes no son solamente de ustedes: son de aquellos que se están jugando la vida.
Anímense a soñar.
No se duerman. Los jóvenes dormidos no sirven.
Anímense a soñar. Anímense a caminar y entonces sí a jugarse la vida por el Señor.
Jesús caminó con ustedes y va a seguir caminando hasta la Plaza.
Jesús tiene un mensaje que es el sueño más grande: que somos todos hermanos. El mensaje del amor. Ustedes lo pueden dar.
Anímense a sembrar esos sueños. No tengan miedo de soñar: si se les va la mano ya los van a bajar de un hondazo. No se preocupen, pero ¡sueñen, por favor! Necesitamos del sueño de ustedes. No pierdan el sueño y así como una vez les dije “ojo, que no les metan la mano en el bolsillo y les roben la esperanza”, hoy les digo: “que no les tiren un baldazo de agua y les apaguen los sueños”.
No se dejen robar los sueños. Por ninguna propuesta que parezca más fascinante en el momento y que termina a los 10 minutos.
No te dejés robar el sueño que tenés en tu corazón. Ese sueño te lo puso Dios para sembrarlo, para llegar a otros, para jugarse la vida por el Señor.
Ahora, soñando, estas cuadras que nos faltan vamos hasta la plaza y ahí nos vamos a encontrar con Jesús.
Cantando, llenos de vida con ganas de decirle: “Jesús, me quiero jugar la vida por vos”.
Y, créanme, que los mayores y toda la ciudad necesitamos que ustedes soñando se jueguen la vida por Jesús.
¡Adelante, entonces!
Card. Jorge Mario Bergoglio SJ, arzobispo de Buenos Aires