Consejos a la Prensa
Apr 24, 2006
Bergoglio: La prensa debe buscar la verdad, la bondad y la belleza.
Buenos Aires, 7 Abr. 06 (AICA) - El arzobispo de Buenos Aires y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, cardenal Jorge Bergoglio, afirmó que "la verdad y el bien van siempre acompañados de la belleza", por eso exhortó a la prensa a busar siempre la verdad, la bondad y la belleza, que trascienden la coyuntura y la espectacularidad y que, mansamente, siembran humanidad en los corazones.
"Refundar los vínculos sociales y la amistad social implica, para el comunicador, rescatar del rescoldo de la reserva cultural y espiritual de nuestro pueblo, rescatar y comunicar la memoria y la belleza de nuestros héroes, de nuestros próceres y de nuestros santos", recordó el primado de la Argentina durante la cena mensual de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA).
El responsable de la entidad, Gustavo Víttori (El Liltoral, de Santa Fe), dio la bienvenida al purpurado porteño y dijo "reencontrarse con un maestro", dado que Bergoglio fue profesor suyo de la cátedra de Arte en el colegio Inmaculada Concepción, de Santa Fe, cuando era "un joven religioso".
"Desde entonces él ha crecido hasta ser cardenal. Es un intelectual, un humanista parado sobre la piedra firme de la fe y yo sigo siendo un agitado por las dudas cartesianas", admitió el titular de ADEPA, antes de invitar a "Jorge" a iluminar a los hombres de prensa en este tiempo especialmente "complicado" para la sociedad y en el que "nosotros también estamos inmersos en una situación compleja en la que nos hacemos más preguntas hacia adentro que las que formulamos hacia afuera".
El cardenal Bergoglio respondió que Víttori lo introdujo "en el túnel del tiempo" al recordar aquellos años de profesor en Santa Fe, por el año 65, y pidió disculpas por no quedarse a la cena.
Tras recordar que ser comunicador "no es meramente una función", sino que conlleva una "especial dedicación", reiteró que la prensa debe "prestarle atención" a la verdad, por entender que es un tema "insoslayable" para la actividad profesional.
"Quien ama y busca la verdad no permite que se la convierta en mercancía y no deja que se la tergiverse o se la oculte", subrayó, al tiempo que explicó que "así como falsificar la verdad nos aísla, nos separa, nos enfrenta; buscarla nos une, nos acerca, nos aproxima; y encontrarla nos llena de alegría y nos hermana".
El purpurado porteño señaló que "la comunicación, planteada como un espacio comunitario de búsqueda de la verdad, genera bienestar en la comunidad y evita las agresiones. Se mueve entre los conflictos y las situaciones más difíciles sin agregar dramatismo e incomprensiones, con una actitud de respeto por las personas y las instituciones".
También insistió en que "cuando realmente se busca la verdad se lo hace para el bien", porque "no se busca la verdad para dividir, enfrentar, agredir, descalificar, desintegrar", sino para "ser fiel a su vocación y a su conciencia", porque, advirtió, "el comunicador de la verdad parcial, que opta por la parte a costilla del todo, no construye".
El Arzobispo instó, en otro momento de su exposición, a "concretar en su trabajo la realidad de que la verdad, el bien y la belleza son inseparables", y pidió a la prensa "no destruir la projimidad" con noticias que "solo nos hacen exclamar íqué barbaridad! e inmediatamente dar vuelta de página".
Puso de relieve luego las figuras de la beata Madre Teresa de Calcuta y de san Maximiliano Kolbe, prisionero 16.670 en Auschwitz y propuesto por Juan Pablo II como patrono de los periodistas, a quienes consideró como ejemplos de que "se puede mostrar la pobreza y el sufrimiento con belleza y verdad".
"Descubrir, mostrar y resaltar esta belleza es poner los cimientos de una cultura de la solidaridad y de la amistad social. Es acercarnos. Es hacernos prójimos", concluyó.