Un llamado de respaldo a monseñor Sigampa
Feb 12, 2006
El cardenal primado de la Argentina, monseñor Jorge Bergoglio se comunicó telefónicamente ayer con Fabriciano Sigampa —quien fue obispo de La Rioja hasta diciembre, y actualmente es administrador de esa diócesis—, para respaldar su designación como arzobispo de Resistencia, Chaco, donde asumirá el 26 de febrero.
(Clarin, 07.02.2006) El cardenal "recién llegado de Roma tuvo la gentileza de llamarme y decirme: siento todo esto, nada de lo que se está diciendo es verdad, he sido llamado (a Roma) para otras cosas", informó Sigampa.
Su designación en Resistencia y de José Luis Mollaghan como arzobispo de Rosario produjeron inquietud en parte del Episcopado, porque se hicieron sin tener en cuenta las "ternas" de nombres elevadas por la Iglesia argentina a El Vaticano.
Sigampa señaló que Bergoglio le dijo que "no fue a Roma a llevar ningún mensaje de nadie, sino que fue llamado porque como cardenal ocupa varios cargos en Roma, por lo cual tiene que ir continuamente, porque se reúnen para el tratamiento de los temas".
Según Sigampa, el cardenal le apuntó: "a mí me extraña de sobremanera todo esto, porque el nombramiento tuyo cuando el Papa lo anunció, la mayoría de los obispos te han saludado, se han sentido muy felices de tu nombramiento, así que no veo por qué todo este revuelo".
¿Entonces él está de acuerdo con su nombramiento?, le preguntó el periodista del Canal Dos local.
"Claro. Además no es de ahora la amistad con el cardenal. Yo lo conozco de cuando era el superior de los Jesuitas, que vino varias veces a La Rioja, porque tenían una casa aquí. Y siendo arzobispo de Buenos Aires, recibió a un diácono, a dos sacerdotes en su diócesis y les ha permitido que estudien".
Sin embargo, Sigampa reconoció que "esperaba todo esto, porque el diablo no duerme".
"Pero a mí no me han hecho mella —enfatizó— porque estoy acostumbrado. Los obispos siempre hemos sido signo de contradicción" y trazando un paralelo, agregó que "hoy todo el mundo hace elogios de monseñor Angelelli, pero se han olvidado todas las barbaridades que de él se dijeron. A mí me tocó la parte más suave".
El prelado entendió que "no vale gastarnos en esta usina de rumores". Y dijo que gastará sus "últimas fuerzas" en conducir la diócesis de Resistencia durante los siete años que le faltan para cumplir 75 años, edad prevista para el retiro.