La interna inesperada
Feb 10, 2006
Un giro inesperado, por lo menos para la opinión pública, se produjo en la interna de la Iglesia Católica Romana de Argentina, donde el prestigioso cardenal Jorge Bergoglio, arzobispo de Buenos Aires, votado como candidato a Papa en oposición a Ratzinger, quedó en el centro de la tormenta. (ARGENPRESS.info, 08/02/2006)
Hechos I
La semana pasada, Jorge Bergoglio se trasladó a Roma para las reuniones del Consejo Post-Sinodal, previa estada en Turín donde visitó a sus parientes y en España a la que fue invitado para dirigir un encuentro de obispos españoles.
En el conclave donde fue elegido el actual Papa, Bergoglio obtuvo 40 votos y fue el único candidato alternativo a Ratzinger. En octubre 2005, en el Sínodo Mundial de Obispos sobre la Eucaristía, se lo eligió representante del Continente Americano. Fue el más votado de los participantes del Sínodo, donde había 252 clérigos de 118 países. Con esa designación se constituyó en uno de los doce miembros del Consejo Post-Sinodal. En los meses venideros el cardenal argentino volverá a Roma para participar de las reuniones de trabajo de esa comisión. Uno de los tópicos es el próximo Sínodo que puede ser en 2008.
La idea del Arzobispo de Buenos Aires fue aprovechar su viaje a Roma para hacer notar el descontento del Episcopado argentino, por no haber sido tenido en cuenta en su propuesta de la terna para el nombramiento de obispos en Argentina. Eran candidatos de tendencia moderada y, por el contrario, se designaron obispos conservadores que modifican la proceso de renovación iniciado por el cardenal Estanislao Karlic en 1977, al estar al frente del Episcopado y continuado con la actual presidencia de Bergoglio.
Es corrillo entre los obispos y periodistas especializados que si los futuros obispos a designar siguen siendo del grupo de conservadores, la renovación del Episcopado argentino puede ser abortada o neutralizada.
La suposición fundamentada es que el movimiento abortivo proviene del Secretario de Estado del Vaticano, Cardenal Angelo Sodano, quién hizo una fuerte alianza con Carlos Menem en la década del 90 especialmente en la postura contra el aborto que Argentina apoyó al Vaticano en las Naciones Unidas.
Esa alianza tuvo como interlocutor al entonces embajador del Gobierno de Menem ante la Santa Sede, Esteban Caselli, quien además de buenas conexiones palaciegas vaticanistas, tiene una firme amistad con el cardenal Angelo Sodano. Este proveyó los caminos para que Caselli fuese nombrado 'gentilhombre' del Papa. Nadie puede dar una explicación clara del porque Caselli adquirió una “lujosa” 'villa' en Castelgandolfo, que, casualmente está frente a la residencia donde veranea el Pontífice.
Hechos II
Las desavenencias en cuanto a las designaciones obispales no es nueva. En el 2002 Roma designó a Antonio Baseotto como obispo castrense, en contra de la opinión del Episcopado. Baseotto tuvo un serio enfrentamiento con el gobierno, quien lo destituyó de los cargos oficiales, conflicto aún no resuelto.
Antes del viaje de Bergoglio a Roma, José Luis Mollaghan fue designado Arzobispo de Rosario, Santa Fe, una de las sedes más importantes del país. Mollaghan, conservador, tomó distancia de la actual conducción moderada y es resistido por su problemática personalidad, tanto para dirigir como para relacionarse con sus pares.
Cuando los obispos de Argentina esperaban no tener más sorpresas, el Papa nombró a Oscar Domingo Sarlinga, al frente de la diócesis de Zárate-Campana.
Sarlinga, 42, conservador, tiene buena relación con el Opus Dei, está vinculado a Esteban Caselli, al conservador obispo Rubén Di Monte y mantiene fluido contacto con el obispo Emilio Ogñenovich, considerado retrógrado, recalcitrante amigo de Menem y colaborador activo con la Dictadura Militar del 76.
Sarlinga es capellán de la Soberana y Militar Orden de Malta en la Argentina, organización que tiene como Embajador a Antonio Manuel Caselli, hijo de Esteban Caselli
No es menor el dato de que Sarlinga reemplaza al obispo Rafael Rey, quien fuera presidente de Cáritas nacional y es un gran defensor de los derechos de los pobres y tuvo un público enfrentamiento con el Gobierno de Menem.
Vale acopiar que Sarlinga es un intelectual, maneja siete idiomas, se doctoró en Teología Dogmática en la Pontificia Universidad de la Santa Croce, Roma, perteneciente al Opus Dei., es reclamado como conferencista en la Universidad Austral, sede universitaria del Opus Dei y que con sus 42 años tiene por lo menos 30 más de obispo.
Otra designación no deseada fue la del nuevo arzobispo de Resistencia, monseñor Fabriciano Sigampa, también conservador.
En la terna del Episcopado de Argentina estaban monseñor Agustín Radrizzani, monseñor Rubén Oscar Frassia y el obispo Jorge Casaretto. Según trascendidos, el nuncio apostólico Adriano Bernardini agregó a Mollaghan por pedido de “un alto prelado” de la Secretaría de Estado. El Nuncio es quien recibe las propuestas y las reenvía al Vaticano
Entre las vacantes a llenar están Río Cuarto, Azul, San Miguel, Iguazú y Santiago del Estero. Se espera con atención cuál será la tendencia de estas designaciones.
Según intérpretes que conocen el entorno católico romana, los obispos se encuentran impotentes ante estos hechos y contrariados por la falta de respeto de Roma hacia las propuestas que surgieron desde Argentina.
Hechos III
Varios obispos salieron al cruce de las abundantes informaciones periodísticas, desmintiendo las desavenencias y apoyando a los obispos cuestionados. Una actitud de cuerpo reiterada en otras oportunidades y que, en la presente, también fue sostenida por Bergoglio quien, al regresar a Argentina dijo que lo que hace el Papa “está bien hecho” y que “nunca se equivoca”. Agregó que “no corresponde al espíritu eclesial” hablar de conflictos con la Santa Sede.
También se dio a conocer que Bergoglio, al regresar a su oficina, llamó a cada uno de los colegas cuestionados para comunicarle su apoyo. Este tipo de actitud no es extraña al ser del Cardenal porteño quien, además de jesuita, es cuidadosamente hábil en las relaciones personales tanto de alto nivel como con la feligresía.
Con esta actitud, Bergoglio cierra provisoriamente los comentarios sobre el tema. No podía esperarse otra cosa de quien es el Presidente de la Conferencia Episcopal de la Iglesia Católica Romana en Argentina y manifiesta su fidelidad al papado.
Hechos IV
Es un hecho objetivo de que el Vaticano no tuvo en cuenta la terna elaborada en Argentina. Más allá de las suposiciones de quienes fueron los actores modificantes de esa postura ese es un dato que no puede faltar en cualquier análisis situacional. Ocurrió.
También está esa categoría de objetividad el respeto que se tiene por Bergoglio. La votación en el cónclave de elección del nuevo Papa y del Sínodo Mundial de Obispos sobre la Eucaristía son datos concretos. A ellos debe agregarse invitaciones como las de los obispos españoles, que no fue bien vista en sectores del Vaticano. Una interpretación forzada -no tanto- es que Bergoglio puede ser un candidato firme para el momento de elegir nuevo Pontífice romano.
La oposición de la Curia Romana al Episcopado de Argentina proviene desde el tiempo en que Estanislao Karlic, muy apreciado por el anterior Papa, comenzó la renovación en el pensamiento y la práctica de la ICR Argentina. La alianza de la Curia Romana con el Gobierno de Menem produjo hechos conflictivos al punto de que el Episcopado argentino se enteraba por los diarios de decisiones y reuniones de las que no tenían ninguna noticia. El Episcopado argentino fue “puenteado” en hechos de calibre institucional. Una acción contra Bergoglio es lógica ya que este continuó con la política de Karlic, agregándose el estilo consensuado que utiliza Bergoglio que le da gran sustento a sus acciones.
El interés del Vaticano por la línea conservadora/verticalita se mantiene en Latinoamérica. Vale mencionar Colombia, Perú, Venezuela, México, los cambios en Brasil, tensiones en Chile, desubique en Bolivia. En este punto lo que ocurre en Argentina es coherente con esa postura.
Interrogante
Lo expuesto es lo que ocurre. Son los hechos. La pregunta es si esa tendencia vaticana es el resultado del incorporado hábito verticalista/romano del cual no se puede desprender o es la interpretación de que la política continental girará hacia la derecha en el futuro próximo. La segunda posibilidad obliga a pensar en la alianza internacional que ya existe entre el Vaticano y EEUU apoyados mutuamente por similares concepciones religiosas y de política internacional, incluida la de ver al islamismo como el enemigo principal.