El cardenal Bergoglio exhortó a los cristianos “a defender la vida desde el principio hasta el final"
Oct 07, 2005
El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, exhortó hoy a los cristianos a defender la vida "desde el principio hasta el final", a pesar de que "los persigan, los calumnien, les metan trampas, los entreguen a los tribunales o los maten".
(El Clarin, 31.08.2005) Al presidir las fiestas patronales de San Ramón Nonato, en la parroquia del barrio Vélez Sársfield, Bergoglio insto a ser astutos al llevar este mensaje, porque "no podemos darnos el lujo de ser salames, de ser tontos frente a quienes propician la cultura de la muerte".
"No tiene que haber un solo chico que no tenga derecho a nacer. No tiene que haber un solo chico que no tenga derecho a ser bien alimentado. No tiene que haber un solo chico que no tenga derecho a ir a la escuela. No tiene que haber un solo anciano guardado, solo, tirado", sentenció el primado de la Argentina.
También pidió a los católicos que sepan distinguir "quién es lobo y quién es oveja, y cuando en este carnaval de la vida se nos disfraza un lobo de oveja también hay que saber olfatearlo".
Y comparó el "egoísmo" de la cultura de la muerte con el "yuyo del campo, la gramilla, la casia negra, la cicuta, que van creciendo, van invadiendo y matando los árboles, los frutos, las flores. Matan la vida". Asimismo, lamentó que "hoy lo más barato es la vida, lo que menos cuesta es la vida. Lo más descartable es la vida". "Esta vieja la colgamos en el geriátrico, como colgamos el sobretodo en el verano con tres bolitas de naftalina, porque ya están descartables, no sirven. Este chico que está en camino, molesta a la familia, descartémoslo y enviémoslo al remitente", graficó.
Al término de la misa principal, que llevó por lema "Desde el seno materno fueste nuestro protector", el cardenal bendijo a los "mensajeros de la vida", que llevarán las imágenes de San Ramón Nonato casa por casa. El templo de Cervantes 1150 recibió un multitud de fieles, sobre todo embarazadas y matrimonios que quieren tener un hijo, quienes fueron bendecidos por el párroco, presbítero Juan Carlos Aires.
También se regalaron escarpines y se pidió a las futuras mamás que cuando nazcan sus bebés, traigan otros para aquellas que están en la misma situación.
San Ramón Nonato es considerado uno de los "más preclaros" santos de la Orden de la Merced, que dedicó su vida a redimir cautivos cristianos en poder de los moros. Fue extraído del vientre de su madre difunta, por lo que se le da el nombre de "Nonato", y por su milagroso nacimiento se lo considera protector de las madres que están por dar a luz.
Estando en Africa en misión de rescate de cautivos, fue encarcelado y se le colocó un candado en los labios para que no pudiese predicar. Al ser liberado, el papa Gregorio IX lo creó cardenal y lo llamó a Roma.