Julio Cardinal Terrazas Sandoval, C.SS.R. Julio Cardinal Terrazas Sandoval, C.SS.R.
Function:
Archbishop of Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Title:
Cardinal Priest of S Giovanni Battista de' Rossi
Birthdate:
Mar 07, 1936
Country:
Bolivia
Elevated:
Feb 21, 2001
More information:
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Spanish Homilia del cardenal Julio Terrazas
Aug 06, 2008
Domingo 3 de agosto de 2008.

Cochabamba - 03/08/2008 ( INFODECOM ): 1.- Muy queridos hermanos y hermanas, un saludo cariñoso y afectivo a todos los hermanas y hermanas que nos acompañan cada domingo desde sus hogares, desde sus campos de trabajo, a toda Bolivia; para que en estos días en que todos nos gloriamos de ser Bolivianos la Palabra del Señor nos ayude a ser de veras una Patria de verdad, de justicia, de amor, de solidaridad, de libertad.

2.- Ese sueño lo tenemos cada seis de agosto y ese sueño se desvanece a partir del siete de agosto, por eso es importante escuchar la palabra del Señor; esa palabra que no engaña, esa palabra que no crea falsas ilusiones, esa palabra que nos lleva a confesar con Pablo “Nada ni nadie nos va separar del amor de Cristo” así animaba Pablo a la comunidad de Roma. ¿Quién nos va separar del amor de Cristo?, ni los sufrimientos, ni las angustias, ni las persecuciones, ni el hambre, ni la falta de ropa, ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, nadie nos va separar del amor de Cristo.

3.- Si este amor de Cristo lo lleváramos todos a la práctica, de repente vamos hacer que esta Bolivia sea un espacio del reino de Dios, y deje ya de proyectar una imagen, donde Dios no existe, donde su mandamiento ha sido olvidado, donde su providencia no es reconocida, esa sería la patria que queremos, lo decimos ahora para que el seis de agosto no sea un discurso más.

4.- ¿Qué nos dice el Señor hoy? Este Dios en el que nosotros creemos siempre ha tenido gran sensibilidad a todos los problemas de su pueblo: vengan a Mí, todos los que tienen sed, vengan a beber agua, los que no tengan dinero vengan, consigan trigo y coman gratuitamente. Esta es la manera de expresarse de nuestro Dios, que nos dice si se acercan a El tendrán todo y gratis, no necesitan gastar su dinero en algo que es vital; es importante que nos acerquemos porque El nos va dar la comida más deliciosa; El Dios que nos ama, el Dios que asume nuestras preocupaciones de cada día; ahora que en el mundo se dice que se nos viene hambre de todos lados, que ya no va haber pan para todos.

5.- Nosotros que constatamos día a día y también aquí en Bolivia, en Santa Cruz en muchas mesas no hay pan todos lo días, nosotros que sabemos que el alza de los precios impide adquirir aún lo necesario para nuestros niños, jóvenes, para nuestros adultos, para todos en general; aquí viene nuestro Dios y nos dice acérquese a mi, yo les voy a dar comida gratis, no es bonito que ustedes anden peleando por un poco de dinero para comprarse aquello que no necesitaría ser pagado, el pan de cada día y la vida. Ahí está el mensaje del Señor, distinto de otros que también prometen repartir pan, comida y defender la vida; El Señor nos ofrece el plato más exquisito, el de sentarnos en la mesa como hermanos, el de acercarnos unos a otros, el de estrecharnos la mano, el de compartir lo que tenemos para que nadie en esta mesa extraordinaria de la vida que es nuestro país, nadie pase hambre, nadie sea excluido, nadie tenga que estar peleando de tener un poco de dinero y que asegure su propia vida.

6.- Y por ahí va el evangelio de hoy, si lo hemos escuchado bien; es Jesús que se va al desierto y la gente cuando se entera corre también para esperarlo por allí, y cuando Jesús ve la multitud siente compasión y cura los enfermos, siente compasión, se da cuenta porque lo están buscando; tienen hambre de Dios, hambre de la verdad, hambre de la justicia, hambre de que se cumpla esa promesa de Dios entre su pueblo, que la vida sea respetada; por eso el Señor empieza curando las enfermedades y las dolencias.

7.- A nuestro Dios le interesa, escuchar, estar atento a lo nuestro y devolvernos la vida; porque sólo con la vida podemos trabajar, sólo teniendo vida podemos avanzar, sólo llenándonos de esa vida de Dios, podemos irradiar algo nuevo, algo que convoque a todos, algo que realmente satisfaga el hambre física, pero también el hambre espiritual y moral de nosotros y de nuestro pueblo.

8.- Y cuando ya va atardeciendo dice aquí Mateo, los discípulos se acercan y le dicen; este lugar es desierto y ya es tarde, despide a la gente, para que vayan a los pueblos y encuentren algo de comer; la actitud de los discípulos, seguramente ellos han escuchado ya siendo tarde y siendo una multitud de cinco mil personas, no pensaban en aquello que iban a decir y ahora que?, quién nos da de comer?, qué vamos hacer, dónde vamos a ir a conseguir, a quien vamos a asaltar?; por eso es que se acercan y toman el consejo más fácil; Señor despídelos, que se vayan , que no molesten aquí. ¿Cuál es la respuesta de Señor? No necesitan irse, si tienen hambre es aquí que tenemos que solucionar ese problema, si están amenazados de la vida, es aquí que tenemos que llenarnos de la vida verdadera, aquí a nadie se excluye, a nadie se persigue, a nadie se lo manda afuera, ustedes denles de comer.

9.- Es un llamado primero a rechazar todo egoísmo, a encerrarse en sus seguridades, abrirse a todos que realmente vienen a tocar nuestras puertas, nuestros corazones, para compartir con El. Y luego los llama a la responsabilidad, no esperen milagros, no esperen cosas asombrosas, no esperen que otros vengan a solucionar sus problemas, no esperen que le manden dinero de afuera para solucionar aquello que ustedes tienen que hacerlo entre todos. Denles ustedes de comer.

10.- Qué palabra tan fuerte y tan linda!, hoy tendríamos que escucharla también en Bolivia, No necesita irse nadie, no echen a nadie, no apunten a nadie, entre ustedes busquen la comida para todos, y no sólo la comida material también la espiritual y moral, también la comida de respeto a todos los demás, también la comida que va haciéndonos dejar todos aquellos alimentos que hieren el alma, y que van solamente sembrando injusticias y violencia.

11.- Y ellos contestaron, sólo tenemos cinco panes y dos peces; para cinco mil personas. Tráiganlos dice el Señor; ese poquito, esos que ustedes tienen allí escondido tráiganlos. Y empieza ese gesto extraordinario del Señor. Toma los panes y los dos peces levanta los ojos al cielo, pronuncia la bendición, parte los panes, los entrega a los discípulos y los discípulos lo van repartiendo a la gente que está sentada allí ya formando grupos pequeños. Esta es la manera que el Señor nos enseña a solucionar los problemas, tiene que ser compartido, compartido para que nadie pueda decir que no participó por lo menos en algo de comida, pero el Señor nos da también el camino, para esto hay que mirar al cielo, a Dios, a los valores, mientras miremos a la tierra y no levantemos los ojos; no habrá más que maldad, mezquindad, individualismo, poca sensibilidad y más ganas de encerrarse en sus propios bienes y no compartirlos con los otros.

12.- Bendecir y luego decirles a los discípulos, trabajen también ustedes, aquí está lo que mi Padre les da, la vida en forma de pan y pescado, vayan y repártanlo a los otros, compártanlos y, así lo hacen, pero el asombro está cuando dice el evangelista: todos comieron hasta saciarse, todos comieron ese plato delicioso, que ya Isaías veía que iba ser ofrecido a su pueblo a los creyentes, el plato de la hermanad, el plato de al amistad, el plato de ponerse a pensar en trabajar en conjunto, el plato de saber pensar en el bien de todos y no en el egoísmo de algunos cuantos. Después recogieron las sobras y se llenaron doce canastas, sobró. Cinco panes y dos peces, todos comen bien y sobra y aquí esta otra enseñanza lo que sobra no es para botarlo, no es para derrocharlo, lo que sobra hay que recogerlo para llevarlo a los que están lejos, aquellos que no han venido al grupo, aquellos que necesitan esa vida, hay que llevarlos a ellos, hay que abrirse.

13.- Dice doce canastos, en la Biblia simboliza las doce tribus de Israel, en Bolivia tendría que recogerse treinta y seis canastos, que las treinta y seis tribus o etnias, grupos originarios o campesinos, deberíamos llevar eso también para los otros, en lugar de llevar odios, rencores y armas para que se vayan los que no son del propio partido, del propio grupo; la enseñanza bíblica es: “Lleven el alimento de Dios, lleven la vida para todos”. Este mensaje también, mis hermanos, mirémoslo como un desafio a nuestra patria.

14.- Ya estamos casi llenos de los ruidos de las bandas, de las marchas y se mezclan también con las otras marchas que no son tan cívicas que no son tan patrióticas en las que nos andamos apaleando y persiguiendo unos a los otros; también hay de esas marchas, en esta semana que va ser semana de los ruidos, una semana que a lo mejor no nos va encontrar con ganas de trabajar por esta patria que la estamos retaceando.

15.- Tenemos poco, dicen que hay mucho en Bolivia ahora, dicen que hay hartísimo dinero. ¿Qué es lo que está ocultando entonces? Y sin embargo hay mucha gente que no come, hay mucha gente que está sufriendo, hay mucha gente que vive de temor del día de mañana; eso poco o eso mucho que hay ahora, pero bien guardado, por supuesto, hay que multiplicarlo, hay que hacerlo vida, hay que convertirlo en herramienta de vida no de muerte, hay que multiplicarlo para que todos se queden en esta Bolivia, nadie tiene que irse nos va decir el Señor ¿por que quieren ustedes que se vayan?, que se queden, pero que trabajen, que compartan con los demás y que formen realmente ese pueblo de Dios que debe pasar por las montañas, por los llanos y por la selva, cantando la verdad y la justicia y no los cantos de odio y de venganza.

16.- ¿Cómo consiguió el Señor calmar esa multitud hambrienta?. El evangelio es bien claro y a lo mejor no estamos acostumbrados a lo que el Señor ha hecho, porque nos están acostumbrando lastimosamente a hacer todo lo contrario. Les pidió que se sentaran en grupos, que se conocieran, que se hagan amigos que no se conformen sólo de escuchar la palabra de alguien, sino que se escuchen también entre ellos, que sepan reconocer la providencia y la amabilidad de Dios, que les va a dar el pan en abundancia, pero que sepan también que compartiendo entre ellos se pueden solucionar los problemas, los problemas que deshacen vidas, problemas que amenazan la vida.

17.- Ojala, Bolivia, sería muy optimista si les dijera que esta semana se sentaran para hacerse más hermanos. Ojala que los signos de belleza que se exhiben el seis de agosto no sean signos de mayores divisiones. Cuánto no desearíamos invitarles como el Señor, siéntense, conózcanse, hablen de este problema, escuchen la palabra de Señor, escúchense entre ustedes, porque nadie puede escuchar la palabra del Señor si no nos escuchamos primero entre nosotros y la solución vendrá en seguida, el poder participar, el poder compartir el hacerse amigos. Dicen que la palabra compañero que ahora está tan de moda, significa compartir el pan, compartir la amistad, compartir las ganas de vivir, compartir el orgullo de ser constructores de un pueblo que es para todos.

18.- Por allá va la vida que el Señor quiere para todos. Ojala que esta semana, el 6 de agosto y los dos días, que espero que habrá silencio, antes del fatídico domingo (porque muchos tienen miedo a ese domingo) ojala nos sentáramos para compartir y buscar salidas, salidas de libertad, de justicia y de amor para esta patria; pero si no tienen ganas de sentarse estos días, por lo menos el día11 por respeto a esa inmensa mayoría del país, que de un lado y del otro de nuestra región están pidiendo diálogo, están pidiendo soluciones; el pueblo mayoritariamente quiere paz, vida, diálogo, comprensión. Los pequeños grupos que andan por acá o por allá, haciendo que el ruido, la fuerza o que el odio se imponga, no representan el alma y el corazón del pueblo boliviano.

El Señor bendice el corazón, no las armas, bendice la vida, no la muerte, nos bendice a nosotros si nos hacemos constructores de esa vida al alcance de todos.

Amén.
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