Cardenal pide que la reconciliación nacional no sea “por decreto”, sino del corazón
May 23, 2008
El cardenal Julio Terrazas y los arzobispos, expresaron un llamado unánime de paz y unidad a todos los bolivianos.
(Santa Cruz/ANF, 23 de Mayo de 2008) El cardenal Julio Terrazas pidió una verdadera reconciliación nacional; aquélla que emerja del corazón y del espíritu de los hombres, que "no sea por decreto".
Las palabras del Cardenal, que corresponden al mensaje de Corpus Christi, guardan relación con el proceso de "reconciliación" que inauguró, el miércoles, el vicepresidente Álvaro García Linera con las fuerzas políticas que tienen representación en el Parlamento.
"Se habla mucho de unidad, pero para perseguirnos, para no comprendernos, para seguir fraccionándonos y hacer de nuestros pensamientos y valores pequeños pedazos desechables que sólo asumimos cuando tenemos una necesidad especial", dijo el Cardenal a tiempo de señalar que quiere una unidad, pero auténtica ante la diversidad de pensamiento y vida.
Vacío en Bolivia
También señaló que se siente un vacío en Bolivia, cuando hay pocas ganas de ponerse cada uno a disposición de todos. "Esta fiesta de Corpus Christi debe enseñarnos que todos debemos compartir para que nadie tenga sed ni hambre de vida", dijo el cardenal Terrazas.
"Hay demasiado espacio de división, y sólo se dicen palabras que sirven para condenar unos a otros y a comunidades enteras", sostuvo al remarcar que se debe dejar de lado el fraccionamiento, porque pareciera que en este país no importa la vida, sino seguir construyendo cementerios para enterrar a los que no piensan igual que otros.
El Cardenal recordó que en una celebración que le tocó presidir en Alemania --durante su viaje a Europa de la pasada semana-- habló del espacio que se le debe devolver a Dios en nuestras vidas. "Ese Dios del que hablamos, es el que ha entrado en nuestros corazones, al que pueden insultar, pero nunca lo sacarán de nuestra vida como pueblo", dijo.
Asimismo, manifestó que quienes son creyentes y bautizados, y que viven en este país no pueden darse el lujo de olvidar al Dios que alimenta cuando lo necesitamos. Dijo que tenemos que ser capaces de dar lo poco que tenemos en beneficio de los que no tienen nada o están privados por las situaciones en las que viven.
"Tenemos que compartir, pero compartir para liberar, no para crear nuevas dependencias", sostuvo a tiempo de indicar que Dios no viene con terremotos a decir cuál es su plan, sino que entra con medios humanos y sencillos, como es el Pan que da vida eterna para todos.
A tiempo de concluir la celebración de Corpus Christi, manifestó nuevamente su deseo y firmeza para seguir trabajando por la unidad del país.