El cardenal Terrazas convoca a la unidad de oriente y occidente
Dec 26, 2006
El mensaje de la primera autoridad de la Iglesia Católica en Bolivia fue emitido en la víspera de la Nochebuena. Julio Terrazas exhortó a las autoridades a impedir la confrontación de las personas y optar por el intercambio de ideas.
(La Razón, Diciembre 25 de 2006) La Iglesia Católica llamó ayer, en la víspera de Navidad, a propiciar la paz y la unidad de Bolivia y superar la confrontación entre las regiones de oriente y occidente.
“La palabra del Señor hoy es una palabra clara, que es lo que Él desea y lo que tenemos que hacer para recibirlo. Es una palabra clara que hoy día está dirigida a todos nosotros, a los que estamos aquí en el oriente, a los que están en el occidente, a los que están en el mundo entero, a todos los que creemos en Cristo”, señaló el cardenal Julio Terrazas, en su homilía de este domingo.
“Esta palabra tiene que volver a llenarnos de los mismos sentimientos de Cristo. Ojalá después de esta Navidad pudiéramos realmente cambiar el estilo de nuestras relaciones, cambiar el estilo de nuestros diálogos, cambiar el estilo de confrontar ideas, antes de andar confrontando personas”, agregó Terrazas.
El mensaje del Cardenal se produce en el momento en que las fiestas de fin de año propiciaron una tregua a la crisis política y social que enfrenta al Gobierno con autoridades e instituciones de cuatro departamentos (Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija), por la demanda de autonomía y el respeto a los dos tercios para la aprobación de la nueva Constitución Política del Estado.
La confrontación derivó, la semana pasada, en enfrentamientos entre ciudadanos del área urbana y rural de Santa Cruz, que apoyan las posiciones encontradas de ambos sectores.
Sin embargo, la tensión bajó de intensidad, precisamente, a pocos días de celebrar la Navidad y el Año Nuevo en el país.
La autoridad eclesial se refirió también a la necesidad de unificar el país con lazos de hermandad y desechar lo que divide, lo que es odio y rencor. “Ya viene Aquel que ha sido enviado para que todos sintamos alegría y esperanza y no seamos un pueblo humillado, un pueblo siempre abatido, convulsionado, esa es la bendición que Isabel reconoce y le da a María”.
Auguró que la Navidad sea el principio de una nueva etapa para la población boliviana, con fe, esperanza y unidad, desterrando la soberbia y el pasado de revanchismo para dar paso a la fe y el diálogo. A manera de exhortación para superar la crisis social y política, sostuvo que es necesario que “llevemos a Cristo en el corazón para terminar con los miedos, los rencores, que tengamos ganas de hablar, de dialogar”.
Tenemos que llegar a ese Cristo en nosotros —dijo—, “nada de soberbias, el Señor no es soberbio, nada de orgullos, María es una mujer del pueblo, la que lo lleva en el vientre, nada de andar abatiendo a los demás”.
Respecto a lo que debe representar el verdadero sentido de la Nochebuena y la Navidad para los creyentes, el cardenal Terrazas aseveró que “la Navidad no es una fiesta para dormir, no es una fiesta para tener lucecitas, para tener regalitos, no es para los pequeños brindis. Está bien, está bonito que se haga eso en familia, pero la Navidad no se reduce a eso. Si así fuera, no necesitaríamos esperar tanto; la Navidad es para que nuestra fe en el Señor se haga más patente”.
Terrazas llamó a los cristianos a valorar el nacimiento de Jesús como el preámbulo de la salvación de los hombres en pecado.
“Él viene a salvarnos, entonces todo intento de mejorar tiene que ir en esta dimensión para los creyentes, (...), para que todo aquello que es segregación no acontezca más, para que todo aquello que es exclusión, nueva o antigua, no se dé a partir de nuestra fe y creencias”.