Controla cardenal Vaticano
Feb 05, 2005
Ciudad del Vaticano— El número dos del Vaticano, cardenal Angelo Sodano, pasó más de dos décadas como clérigo influyente lejos de las cámaras hasta que el deterioro de la salud del Papa lo obligó a salir poco a poco a la luz pública.
(Diaro Digital, 4 de Febrero del 2005) El italiano de 77 años, un experimentado diplomático a quien el Papa designó secretario de Estado del Vaticano en 1991, es el prelado que asume la Santa Sede en la ausencia temporal de Juan Pablo II en tanto permanece hospitalizado.
Su nombre también figura entre los “papabili”, como se conoce en italiano a los posibles contendientes por el pontificado.
Los poderes de Sodano se limitan a las operaciones generales del Vaticano. Sólo el Papa puede emitir declaraciones sobre doctrina o nombrar obispos.
Seis meses después de que Juan Pablo lo nombró secretario de Estado, un cargo aproximadamente equivalente al de premier del Vaticano, el Papa dio a Sodano la investidura roja de cardenal.
Sodano es de la provincia de Asti en Piedmont, una región del norte italiano cuyos habitantes se enorgullecen de sus maneras prácticas.
Empezó su carrera sacerdotal hace más de medio siglo en Asti, pero su reputación se formó no en las parroquias sino en embajadas y recepciones diplomáticas.
Fue nombrado nuncio apostólico en Santiago de Chile poco menos de un año antes de que Juan Pablo fuera electo pontífice en 1978.
Sodano prestó servicio en Chile, país predominantemente católico y conservador, durante el régimen del general Augusto Pinochet, jefe de la junta militar. Desde la nunciatura, Sodano ayudó a preparar el peregrinaje del Papa a Chile en 1978.
Aquel fue uno de los viajes más notables del Papa, y los comentaristas estuvieron divididos en si ello podría interpretarse como un respaldo a Pinochet.
En su vuelo de Roma a Sudamérica, Juan Pablo denunció al régimen de Pinochet como totalitario.
Durante su visita apareció con el general en el balcón del palacio presidencial de La Moneda. El viaje se distinguió también por un incidente en que fuerzas de seguridad soltaron gas lacrimógeno durante una misa papal.
Cuando Sodano salió de Chile en 1988 para asumir como ministro de Relaciones Exteriores del Vaticano, dejó atrás a algunos que lo consideraban muy próximo a Pinochet.
Muchos en Chile también creen que Sodano trabajó por la liberación de Pinochet cuando fue arrestado en Londres en 1998.
Una dura prueba para las habilidades diplomáticas de Sodano se dio en el drama de la Navidad de 1989 en la misión diplomática de la Santa Sede en la Ciudad de Panamá.
El general Manuel Antonio Noriga, el derrocado hombre fuerte de Panamá, se refugió en la embajada del Vaticano para evitar caer en manos de las autoridades estadunidenses que lo buscaban para enjuiciarlo bajo cargos de narcotráfico.
Sodano negoció en privado con diplomáticos estadunidenses, y al cabo de diez días, Noriega se entregó a las fuerzas estadunidenses. Como secretario de Estado, Sodano asistió al funeral de la Madre Teresa en 1997 y del ex presidente Reagan el año pasado.
Recientemente ha asumido un papel religioso público, oficiando en misas que resultarían pesadas para el viejo pontífice.
El año pasado, él fue uno de dos cardenales que administraron el ritual de lavado de pies en Jueves Santo, símbolo de la humildad, en una ceremonia presidida por el Papa.